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viernes, 8 de marzo de 2024

El consumismo es feminista



Hoy se celebra el Día Internacional de la Mujer. Hoy vamos a ver como ciertas personas, igual que cuando llegan los orgullos u otras fiestas reivindicativas, seguirán entonando la frase de "todo es un cuento del feminismo",  "esto no me representa", "no soy anti feminista, tengo amigas" ... 

No es mi intención seguir defendiendo la necesidad de este día. Pero este post tiene mucho de feminismo, de mujer. Quiero reflexionar sobre una idea que me viene rondando la cabeza desde hace un tiempo. Y es el siguiente: el consumismo está creado por y para la mujer. 

Quien me conoce, sabe que llevo un tiempo trabajando en un centro comercial. Sí, una tienda con esos horarios inhumanos que impone el dueño, y más en Madrid donde todo vale, y si se quiere reducir jornadas, o se plantea la idea de cerrar domingos y festivos se forma la de Dios es Cristo. Un saludo para los que se llevaron las manos a la cabeza con la idea de regularizar las jornadas de la hostelería. ¿Quién les va a llevar el kebab a casa a las tantas de la madrugada?

No se si te has fijado que el mayor porcentaje de productos que se venden en las tiendas son para mujeres: las boutiques de ropa tienen más superficie femenina que masculina, la cosmética es femenina por excelencia, el público objetivo de las joyerías son las mujeres, los quioscos tiene más revistas life style para mujeres y así un largo etc. 

El mensaje que nos manda es: si eres mujer, debes consumir, debes gastar dinero. Aunque sea en cosas que no se necesiten. Pero así vas a estar a la última, vas a tener cierto caché social, vas a ser alguien.

¿Lo habías pensado alguna vez? Y de esto tenemos la culpa todos. El sistema capitalista cada vez llevado más al extremo, que te dicta que debes trabajar en algo que pocas veces llena para ganar un sueldo ridículo  y gastar en cosas que ni necesitas ni te van a dar esa felicidad que prometen. La sociedad (hombres y mujeres por igual) que han seguido el juego y llenan los centros comerciales y las zonas de tiendas cada fin de semana. Prefieren pasear con sus hijos en una zona cubierta antes que en un parque o dando un paseo tranquilamente. 

Ser mujer debe ser agotador. Tener que ir siempre bien vestida, de temporada y de marca, perfectamente maquillada y oliendo a perfume caro, demostrar todavía más que eres válida en tu trabajo, en tu vida. No envidio esto nada. 

Yo empatizo mucho con las mujeres y su lucha diaria. Bien porque pertenezco al colectivo LGTBIQ+ que solemos ser aliados, bien porque trabajo en un sector femenino, donde a los chicos se nos ve no del todo bien. 

Mi consejo, en especial a las mujeres pero también es extensible a todo el mundo, es el siguiente: sé tú mism@ sin importar qué dirán o qué pensarán y actúa porque te nazca ser así, no porque socialmente esté bien visto. 

jueves, 1 de febrero de 2024

Benidorm Fest y Eurovisión. ¿El festival que yo quiero?

Mientras escribo estas líneas aún no se sabe cuál es la canción que va a representar a España en Eurovisión, el festival más famoso de Europa en cuanto a música. Pero si que sabemos ya las propuestas de los artistas y los elegidos para pasar a la final de mañana. Y tengo argumentos de sobra para afirmar que Benidorm Fest lleva solo tres ediciones y ya empieza a hacer aguas por todos lados



Para empezar el horario de emisión. En España tenemos un problema con ello. En la mayoría de hogares españoles, las alarmas de los despertadores suenan entre las seis y las siete de la mañana. Pues la cabeza (o cabezas) pensante de este canal decide poner a las 22.50 horas un evento en su prime time. Un programa que además tiene descansos por publicidad y que, entre actuaciones de personas invitadas, paripé para que la gente se gaste el dinero (ahora hablaré sobre ello), etc, nos vamos a la una de la madrugada. Aún así han tenido buenos datos de audiencia -cerca de los tres millones de espectadores por gala- para las horas que son.

Por otro lado, el sonido. No hay gala en directo que RTVE no cuente con problemas de este tipo. Así pasa que el espectador en su casa escucha más el ruido de los ventiladores o del fuego que a los artistas cantar. Y esto ya debe ser una seña de identidad de esta cadena porque todos los años pasa lo mismo. ¿Será que tiran de becarios o de gente poco profesional para estos temas técnicos?

Si a estos fallos de sonido le sumas a unos presentadores como los de esta edición, tenemos el pack completo. No soy fan de Ruth Lorenzo, tampoco hater, pero lo suyo no es presentar. Y es la que más salero tenía de los tres. Porque no se a qué aspiran los guionistas pero esos chistes sin gracia eurovisivos y ese guión que pretende ser una gala de Eurovisión da como resultado una gala casposa de Nochebuena. Porque los presentadores han intentado ser graciosos, hacer la actuación del siglo, pero leían hasta las comas del guión. En el jurado pasaba lo mismo. Los momentos en los que Beatriz Luengo, por ejemplo, daba a conocer los votos del jurado, con esas pausas para crear una tensión... innecesario todo. Si soy justo, la segunda semifinal fue mejor. Quiero pensar que los nervios de lo desconocido, de lo nuevo les pasó una mala jugada.

En cuanto al sistema de votos, la organización debe actualizarse. Y es tan fácil como ver a la competencia, que ahora mismo es OT. No cuesta nada crear una app o simplemente un espacio en su web, que permita el voto de forma gratuita, sin tener que gastarse 2 euros en una llamada o SMS. Debe ser que con ese dinero pagarán a un técnico de sonido competente. Porque cuando se implanta este sistema de pago, los resultados no son lo que los espectadores queremos. ¿Cuánto de vosotros habéis votado? Lo hacen familiares cercanos y clubes de fans. Luego nos sorprende que cierto grupo sea el más votado.

No todo va a ser malo. Menos mal. El escenario, el plató así como las gráficas son señas de identidad. Y cuando se quiere, se puede. Entonces... ¿por qué se permiten todos estos elementos que destaco? Tengo la sensación de que se quiere hacer algo grande, consolidar la marca pero a la hora de la verdad se estropea con estos detalles. Es, hablando en plata, como follar pero cuando va a llegar el orgasmo parar de golpe.  Muchas propuestas quedan deslucidas. Y esto perjudica a los artistas. 

Creo que es momento, pasada la fiebre del festival, de que el equipo correspondiente se siente sobre la mesa y se planteen estas observaciones, que por lo que leo en RRSS es unánime. Porque lo único que han demostrado con cada edición es que RTVE no quiere ganar el festival, que solo es un bien quedado, haciendo estas galas para tener a su público contento y poco más. ¿os imagináis organizando un evento de este calibre con todos los fallos técnicos?. La organización a día de hoy no está preparada.

Debo reconocer que cada año que pasa soy menos eurovisivo. Me da pereza. Todo son desilusiones, hostias en los resultados. Y política, por supuesto. ¿Alguien en la sala duda que este año Israel, si no gana va a quedar en muy buena posición? Pues eso. 

Lo comentaba con un amigo y cada año lo tengo más claro. España así no. Es mejor estar unos años sin representación, como hizo Italia, regenerarnos y volver con más fuerza y mejor. Porque talento sobra en este país. 


domingo, 28 de enero de 2024

Regreso, que no es poco y hablo de Fitur, esa feria de turismo

Pues así es, querido lector o lectora. He vuelto por estos lugares que estaban algo abandonados en los últimos años. Escribir un nuevo libro, el trabajo, la vida, es lo que tiene. Te mantiene ocupado. Pero siempre es buen momento para desempolvar el blog, recordar viejos tiempos y actualizar un poco. 

En verdad, nunca he dicho adiós a este espacio. Quien me siga desde hace tiempo, recordará que este blog se trasladó a un medio digital en forma de columna y que tuvo cierto reconocimiento. Pero como sucede en el mundo periodístico, los pequeños medios no pueden competir con los buques insignias del periodismo ni con grandes grupos editoriales y en poco tiempo cerró sus puertas y decidí aparcar por un momento el proyecto. Es por ello, que vuelvo a jugar en casa. 

Y para inaugurar el nuevo espacio -mismo nombre de siempre pero un aspecto mucho más moderno y actual- quiero hablar de la que es -o mejor dicho, era- el primer evento al que asistía del año. Hablo de Fitur -Feria Internacional de Turismo- y lo hago desde un punto de vista de un profesional -sí, aunque ahora no me gane la vida de ello soy "turistólogo"- y desde el recuerdo.



Desde que por el año 2013 me registré como profesional en su plataforma, recibía de forma puntual por el mes de noviembre la invitación que me abría las puertas a los pabellones que me permitían viajar por todo el mundo y me recordaban la cara amable de trabajar en un sector agotador, a veces explotador. Pero esto último mejor para otra entrada del blog, que si no me extiendo y no es mi intención. 

Recuerdo empezar a visitar esta feria -siempre en las jornadas para profesionales- con los que eran mis compañeros de estudio. Luego pasé a ir solo, algunos años acompañados de colegas que querían ver lo que le ofrecía este evento. 

Mi última visita -y visto lo visto será así en muchos años- fue el fatídico año 2020. Desde entonces no he vuelto a pisar la feria. ¿La razón?, el negocio descarado en el que se ha convertido, la poca posibilidad de recoger información más allá del folleto de turno, las aglomeraciones y algo tan español... la avaricia de los visitantes. Me explico:

-Negocio porque desde el año de la pandemia ya no existe la posibilidad que se nos brindaba a los profesionales de visitar la feria de forma gratuita. Ahora hay que pagar 21 euros -más si quieres el pack completo- o 12 euros si vas en jornadas no profesionales. Estos precios siempre con descuento de compra anticipada por web. Un robo. Porque si vas a trabajar, a hacer negocios, contactos, puede rentar, pero los que íbamos para dejar CVs, a ver el ambiente, a pasar un rato agradable... 

-Poca posibilidad de recoger información porque, al menos en el último año que fui y según veo por redes, los stands de los países se han convertido en publicidad. Mucho colorido, mucho ruido, sumado a una decoración llena de tópicos, luces y neones.

-Aglomeraciones, sobre todo los dos días abierto al público y avaricia porque año tras año, edición tras edición, aparecen vídeos donde la gente se mata por coger un paraguas, un merchandising o cualquier chorrada que no valen para nada, que cuando llegan a casa, cargados de lo que creen les va a servir, va directo a la basura.Y si cojo tres o un puñado mejor. Luego voy a Colombia a por café o a Asturias a que me den sidra. Pues eso, el español en su estado más puro. Y si no me creéis, buscad en Youtube.

Y todo esto me da rabia. Rabia y tristeza, porque muchos vemos como las cosas cambian y para mal. No digo que no haya conferencias o eventos interesantes. Tampoco que haya un gran equipo de trabajo detrás, pero cuando el señor capitalismo entra en juego, no puede acabar bien. 

También dudo que este tipo de eventos deje tantas ganancias como ciertos medios de comunicación quieren hacernos ver. Claro que viene gente de fuera, pero no todos se alojan en hoteles de lujo, ni gastan porradas de euros en la ciudad. Solo hay que ver la disponibilidad de alojamientos para esas fechas. El que va a negociar, a ampliar sus redes de contactos, no necesita de una feria. En un mundo donde las tecnologías nos unen. Donde tenemos en los bolsillos unos móviles que nos mantienen conectados las 24 horas del día. Fitur es importante, pero no imprescindible. 

Desde aquí no quiero decir que este evento tiene que cerrar, ni mucho menos. Es una crítica a quienes hayan tomado estas decisiones. Que son pequeñas, pasan inadvertidas pero que marginan. Yo quiero otras ediciones donde a los que figuramos como profesionales, se nos deje entrar sin previo abono de entrada. Quiero una edición abierta a los que somos profesionales, ejerzamos o no. Quiero que no haya tanto teatro en los pabellones ni tanto show que aporta poco más que ruido para llamar la atención de los medios o de los visitantes. Quiero que se vuelva a retransmitir las conferencias, las mesas redondas, charlas... en sus canales. Quiero volver a casa después de hacer una visita, de dedicar mi tiempo libre habiendo sido provechosa. No cargado de bolsas llenas de basura, ni viendo los mismos folletos que todos los años. Quiero que Fitur vuelva a ser lo que era. Aquel gran evento al que asistir a primeros de año y no una noticia sin más en la televisión.  


domingo, 25 de junio de 2017

SOBRE NEGOCIO, COLORES Y ORGULLOS



Parece que fue ayer cuando nos recordaban como si de un mantra se tratara, el evento que en unos días se celebrará en Madrid. Que si cuenta atrás, que si es un trabajo de organización titánica, que si todas las miradas estarán puestas en la ciudad... El Orgullo Mundial -nada de World Pride, que estamos en España, leñes- 
Y cuando nos hemos dado cuenta, ya lo estamos celebrando.

Quiero iniciar este reportaje afirmando que SÍ es necesario una celebración del Orgullo. Es muy necesaria mientras haya agresiones, insultos y desprecios hacia un colectivo que lo único de lo que peca es amar a otra persona.
El Orgullo es necesario hasta que ciertas agrupaciones comprendan que ese dios al que rezan e idolatran, ama a todo el mundo. Independientemente de su religión, raza, sexo... ¿no es eso lo que predican?

Una celebración así es necesaria mientras una cadena pública -que pagamos todos con nuestros impuestos- permitan la difusión de ceremonias religiosas que tienen mensajes de odio (acordaos de la famosa frase "hombres que van a club nocturnos de hombres") o retiran de su programación online una gala Drag por molestar a un colectivo al ganar un artista vestido de dolorosa y un crucificado. O porque públicamente se niegan a emitir las celebraciones por ir en contra de la moral "católica, romana y apostólica"
También es necesario una fiesta así hasta que cierto grupo -yo les llamo Hazme Reír- dejen de realizar campañas de odio y discriminación, y se sientan orgullosos por eso. O hasta que cierto colectivo de derecha extrema -neonazi- deje de agredir o de irrumpir en estas celebraciones.

Hasta ahí estoy completamente de acuerdo y defiendo la celebración del 28J. Pero solo hasta ahí. Critico y rechazo -y ahora es cuando viene la polémica y se me tildará de todo- el Orgullo tal y como se ha convertido. A lo que ha evolucionado, que poco o nada tiene que ver con esa manifestación por las Ramblas en Barcelona, o con Stone Well en Nueva York.

El Orgullo se ha convertido en un negocio muy lucrativo, no solo para los empresarios de la noche gay, si no también para aquellas empresas que ven incrementar sus ventas por poner una bandera multicolor. Si paseas estos días por Madrid -desconozco si en otras ciudades pasa lo mismo- verás que incluso los "vendedores de oro" tienen en sus carteles la bandera. O que los top manta apartan por unos días los discos, películas, gafas y bolsos de imitación por merchandasing colorido.  Fijaos en la siguiente imagen. Ha sido tomada en una gran superficie. ¿Bonito verdad? pero recordad que esta misma empresa quitó un anuncio de familias homoparentales de su canal en Youtube o si subes ahora por sus escaleras mecánicas puedes leer propaganda invitando a poner una X en la casilla de la Iglesia, en la declaración de la Renta. ¿No es contradictorio?. Y este es solo un ejemplo.



En la manifestación pasa más de lo mismo. Se ha olvidado que es  política y reivindicativa. Y cada vez son más las carrozas de medios de comunicación, de empresas privadas y de festividades las que están presentes. Y encima, cobran por estar presente en ellas.
Que ver a tíos ligeros de roja con un  slip que apenas deja nada a la imaginación está muy bien. Pero en su lugar y momento.
Parece que se nos ha olvidado la parte que importa. La reivindicación. El decir basta ya de insultos, de ser ciudadanos de segunda categoría. ¡Que somos personas!

Es importante la diversión y pasarlo bien, no digo que no. Es bonito ver cómo miles de personas -de todas las condiciones- apoyan la causa. Cómo se expresan por los que no pueden. Pero no permitamos que esto siga siendo un macrobotellón. Que sea otro negocio comercial más, entre el Día de la Madre y las Rebajas.
No permitamos que se capitalice una causa y se convierta en una simple celebración más como La Paloma, San Isidro o San Valentín. Que volvamos a recuperar el espíritu original. No permitamos que sea una fiesta como la Navidad: hueca y sin sentido.



domingo, 12 de marzo de 2017

LA UNIÓN (SIEMPRE) HACE LA FUERZA

Ayer puede vivir una de las experiencias que a veces la vida te presenta y de la que aprendes, o al menos te hace reflexionar.

Lo que se planteaba como una tarde entre amigos jugando en un típico local de Malasaña, pasó a ser una tarde de ampliar el círculo de amistades. Caprichos de la vida, en la mesa de al lado había tres parejas de mujeres que, como nosotros, estaban pasando la velada entre risas, juegos de mesa y bebidas. 
En un momento dado, se unieron a nosotros y entre bromas, hicimos lo que llamamos (y que no se ofenda nadie) "maricas vs. bollos".
Tres partidas después, unas cuantas fotos y un intercambio de números fueron suficientes para hoy, sentarme a escribir y a la vez hacer auto-crítica.


Seguramente cuando oyes las palabras "gay", "colectivo homosexual" o "LGTBI" te venga a la cabeza la típica imagen de dos chicos. Nunca, o muy pocas veces de una pareja de chicas, un transexual o pienses en personas bisexuales.

Esto se debe, principalmente, al prototipo que nos han difundido, dejando de lado a otros sexos que forman parte de este colectivo. Parece que todo gira entorno a los hombres. Y no me refiero al machismo. La gran mayoría de locales de ambiente, webs homosexuales, revistas o canales de radio van dirigidas a un público masculino. Chicos semidesnudos, moda o cosmética masculina, programas protagonizados por travestis... que están muy bien, pero que muchas veces una mujer que siente atracción por otra mujer, puede quedar marginada, y tener poco o nulo interés en estos elementos.

Claro que hay páginas webs y locales especializados en  ellas, pero habría que entrar a estudiar el por qué de este segundo plano. El por qué los grandes empresarios del mundo de la noche se han centrado en el hombre como figura central. El por qué en los medios de comunicación siempre que se habla de libertad sexual se centran en la pareja de hombres gays. Y el por qué en el mundo artístico, las grandes divas son hombres travestis y ninguna figura femenina/transexual. Porque no creo que sea por haber menos número de lesbianas, transexuales o bisexuales que de gays. Ni tampoco por la falta de reivindicación de sus (nuestros) derechos.

Creo que, debería haber más inclusión, porque todos podemos aprender de todos. Yo ayer me di cuenta del desconocimiento general que tengo de ellas: qué estilos de vida tienen, por dónde se mueven, eliminación de estereotipos... 

Creo, y más en los tiempos que corren, que la unión siempre hace la fuerza. Que deberíamos ir todos y todas a una. 

Mi generación y la anterior a mí, poco pueden hacer ya, pero las nuevas, la de chicos y chicas que empiezan a salir, a conocer el mundo del ambiente, a explorar sus gustos, tienen en la mano la posibilidad de hacer un colectivo más unido, donde las voces que hoy aún están en segunda división, jueguen todas a la par. 


viernes, 23 de septiembre de 2016

EN DEFENSA DEL CASTELLANO

Hace unos día estaba sentado en un tren de cercanías, cuando en megafonía se escuchaba " next stop Atocha"  seguido de las mismas palabras pero traducido al español

Esta situación, curiosa y simple, (y para que veáis la frecuencia con la que uso Renfe) me hizo pensar sobre el grado de "internacionalización" al que hemos llegado. Al menos en Madrid.

Hemos pasado de decir que en España se habla mal el inglés o cualquier otro idioma, que si somos unos "catetos", que si los turistas se ríen de esta situación.... pero ahora hemos llegado a un extremo opuesto. 

Deberíamos tener presente, que el castellano es la segunda lengua (sin contar el chino mandarín) más hablada en el mundo y en Internet. Lo supera, cómo no, el inglés y nos sigue muy de cerca el francés. 
Países como Estados Unidos o Inglaterra se estudia como primera lengua extranjera y en lugares como Brasil, Portugal, Italia, Alemania o Francia como segunda o tercera, dependiendo del centro escolar, optativas para los alumnos... es decir, que en Europa, se estudia y por lógica, se habla.

Ahora bien, yo he vivido situaciones de encontrarme con gente que usa palabras anglosajonas en su habla cotidiano (y no pertenece a países con fuertes influencias inglesas), otras que te imponen hablar inglés sin preguntar antes si lo hablo o entiendo, o gente que desprecia o deja en segundo lugar su lengua materna. 
Luego nos encontramos situaciones de relevancia en Europa (con cumbres, festivales u otros eventos) donde el español ni existe. Como mucho palabras como Hola España, Adiós... pero ya.

Yo soy el primero que dice que los idiomas son importantes para todo: negocios, trabajo, estudios, turismo... pero no quiere decir que menospreciemos o dejemos en segundo lugar nuestra lengua. ¿Habéis preguntado en un país extranjero si hablan español? o ¿acaso  en el metro de Londres  las paradas se anuncian en inglés y en español? No. Y no ha pasado nada, hemos sabido llegar a la parada o al lugar correcto. Para qué os deis cuenta de lo absurdo  si lo comparamos con nuestra situación. 

Evidentemente, hay palabras como nombres propios, programas o demás elementos que es inevitable decir en inglés (en el mejor de los casos se adapta al español: "whatsapp" como "wasap", "guasap"...) pero otras muchas que existen en castellano (odio y odiaré la gente que dice "chequear" en vez de "comprobar").

Amemos más nuestra lengua materna, hablemos y disfrutemos de lenguas extranjeras pero no lleguemos a opuestos ridículos.



domingo, 31 de julio de 2016

SOBRE LOW COST, CONTRATOS BASURA Y MALA EDUCACIÓN



Ahora que no me ata ningún contrato laboral, en esta entrada quiero contar por una parte mi experiencia tras haber formado parte del equipo de Primark y por otro denunciar la situación laboral tan precaria que hay en nuestro país.

Quiero dejar patente mi experiencia -subjetiva- de lo que ha sido formar parte del equipo de esta tienda durante cinco meses y dos contratos. Espero que sirva de ayuda a aquellas personas que en breve entrarán a formar parte del staff o vana realizar una entrevista con ellos (yo soy el primero en buscar información sobre experiencias de otras personas, pues al fin y al cabo es lo más cercano a la realidad). Este es mi granito de arena, para que se preparen a lo que les espera.

Envié mi CV por diciembre, un poco antes de empezar la campaña navideña. No me llamaron hasta marzo, por lo que fue una verdadera sorpresa. Ya que solo estudiaba -a distancia- y no tenía otra cosa que hacer, acepté ir a la entrevista. Simplemente fue rellenar por parte del personal de RRHH una ficha, donde te hacían las típicas preguntas, que si no te lo has preparado antes puedes improvisar sobre la marcha. A mí ya me habían pedido que llevara el número de cuenta, la afiliación a la SS así como mi vida laboral, por lo que estaba más dentro que fuera. Y así fue.

A los pocos días de realizar un cursillo por Internet y de tener todos los papeles en regla, me incorporé a la tienda. Que es la que hay en la Gran Vía de Madrid.
Empecé con muchas ilusiones y ganas. Tuve buenos compañeros, buen ambiente de trabajo y el desempeño de las funciones no eran excesivamente complicadas. Una grata sorpresa comparado con otras experiencias laborales.

Firmé con ellos un primer contrato por un mes, que se renovó en un segundo por cuatro meses más. Podéis imaginar la alegría que da ver que te valoran, que les gusta tu forma de trabajar. Pero va pasando el tiempo, y te das cuenta de muchas cosas. No es oro todo lo que reluce.

Haces un trabajo titánico (hay muchísimo volumen de trabajo: cajas, mantener tu zona limpia y ordenada, atender al público, sacar más prendas de probador o montacargas...) que no se valora lo suficiente y mucho menos se recompensa en la nómina a final de mes. Para que os hagáis una idea, por 24h/semana se cobra unos 530€ si es que llegas a cobrar eso. Pues la forma de cobrar es toda una aventura: hay meses que solo llegas a cobrar 500€, otros 560€... y esto si no has tenido una baja (aunque sea justificada) o por la razón que sea no has podido ir un día (que te descuentan entre 60-100€). No se respeta el salario base.

Lo bueno de esta empresa, es que no existen comisiones (de ahí que haya un buen ambiente entre compañeros) pero si trabajas festivos, domingos o turnos más tarde de las 22.00 estás cobrando un plus. Ahí viene la trampa. Hay gente que no trabaja ni un domingo ni festivo y su jornada finaliza a las diez de la noche y su nómina es de 500€ y otros que trabajan domingos, festivos y finaliza a las 23.00 horas y tiene una nómina más abultada. ¿Es justo?

Por otro lado, muy pocas veces (en mi caso dos-tres veces) nos han felicitado por el trabajo que hacemos. Hay muy poca organización los días que se satura la tienda de clientes -que suelen ser todos los fines de semana- . Se trabaja a disgusto con tanta gente, no puedes cerrar bien la zona, y los responsables de planta a penas aparecen en toda la tarde por la zona. Yo estoy hablando del departamento de camisetas (que es prácticamente más de la mitad de la primera planta) que mínimo debería haber tres personas, y la realidad es que haya sólo una, si hay suerte y no te llaman a cajas. Por lo que muchos clientes se encuentran con dudas y no hay nadie para preguntar.
Y vale que es una empresa y su objetivo es ganar dinero, pero he llegado a oír felicitaciones a la planta por haber vendido tal cantidad, en vez de felicitar a la gente por el trabajo que han realizado para cumplir los objetivos.

Por otra parte, quiero hacer mención de la forma tan irrespetuosa en el comportamiento de la gente. Desordenan todo, se les cae ropa al suelo y no la cogen, dejan productos de otras zonas/plantas y no la devuelven, estás doblando camisetas y te descolocan todo, hacen preguntas absurdas, son demasiado mal educados... y mira que siempre se dice que las mujeres son "más limpias" y "más ordenadas" que los hombres. Mi experiencia dice lo contrario. Aunque generalizo y siempre se cae en errores.


En definitiva, este es un trabajo donde terminas muy quemado. Si tienes cargas familiares o de pagar un alquiler, vas a ir muy apurado a final de mes. No se te valora (aunque en un principio parezca lo contrario) y al final si ríes las gracias a los superiores posiblemente te renueven más allá de un segundo contrato (por lo tanto te hacen fijo) y si no te mienten a la cara con comentarios como "ahora mismo no necesitamos personal pero ya te llamaremos". Sí, te llamarán pasados seis meses para comenzar desde cero, como si fuera el primer contrato con ellos.

Se aprovechan mucho de las ayudas que reciben por contratar a gente nueva y bajar las tasas de paro juvenil. Salimos nosotros (yo entré con unas 20 personas y han renovado a dos) y entran más. Total, se buscan las ayudas.

Al fin y al cabo, la culpa la tiene quien la tiene. Si no se potenciara los contratos basura y se dieran muchas más ayudas a los contratos fijos otro gallo cantaría. Gracias a los ocho millones de personas que votaron a los culpables en las últimas elecciones.

Repito que esta es una visión muy subjetiva de todo lo que he visto y vivido. Puede que haya gente que se identifique con estas palabras y otros no. Aclaro que yo no quería renovación, pero aún así me he sentido que trabajaba en una empresa donde no se me quería y se me mentía a la cara con escusas tan baratas. 

jueves, 14 de julio de 2016

AQUELLOS MARAVILLOSOS AÑOS 90

Cosas de casa, Las chicas de oro, Se ha escrito un crimen, El príncipe de Bel Air... seguro te suenan estos nombre e incluso has visto algún que otro episodio.

Estoy hablando de series de entre mesa, aquellas que algunas cadenas de televisión emitían todos los días en torno a las dos de la tarde mientras se comía. Aún hoy recuerdo salir a la una del colegio, comer viendo alguna de esta series y volver de tres a cinco a la rutina del estudiante.

Los que han nacido en los años dos mil, desgraciadamente no saben de qué hablo. No ya por no haber visto estas series (que muchas se han recuperado y se vuelven a emitir, o las tienes disponibles para ver en Internet), si no por lo bien que nos lo pasábamos, lo que nos entretenía y nuestra forma de diversión.

Son series cuyo principal objetivo era el de pasar un buen rato, reírnos con esas situaciones poco reales, y sobre todo aprender del mensaje moralizador que la mayoría tenían: exaltación de la amistad, familia, el quererse a uno mismo... que puede que a día de hoy suene conservador y desfasado, pero hablamos de los años 80-90.

Hoy veo series de dibujos (que no se si es por tener otra perspectiva) que destacan por ser deformes, amorfos y sin trama aparente. ¿Qué fue de espacios como TPH Club o Ciberespacio?

Si que es cierto que con los avances tecnológicos, ya no hay efectos especiales cutres, escenarios simples y grabaciones en baja-media calidad, elementos que destacan en series de esta época. Pero desde mi punto de vista, se ha perdido la esencia de estos años dorados. 
Tenemos series como Modern Family que ha sabido volver a esas situaciones graciosas, en episodios cortos, con finales independientes, que más o menos recuperan la esencia de la que hablo.

Es evidente, que la sociedad evoluciona y cambia, y quizás producir una comedia  de una familia afroamericana, ya no tiene tirón, por lo que mejor recuperar series pasadas. 

Y estamos los nostálgicos como yo que nunca nos cansaremos de ver series de la infancia, nos desesperaremos por apenas encontrar capítulos subidos a Internet  y recordaremos con una sonrisa esos años de felicidad e inocencia. 


sábado, 20 de febrero de 2016

LA MANIPULACIÓN EN LOS MEDIOS






Ya lo aseguró el profesor Guy Durandin allá por 1993, el siglo XX sería considerado como el de la manipulación y el engaño, como expresión estratégica de las distintas manifestaciones de poder. Y no se equivocó, aunque no acertó del todo, pues hoy en día, un siglo después (aunque cronológicamente no haya pasado tanto desde el 93) esa manipulación en los medios, existe. Y está más viva que nunca.

Muestra de esta manipulación que impera, es el periodismo (que no se ofendan algunos periodistas, ya se sabe que al generalizar se cometen errores). Estas personas, al redactar una noticia o información, pueden distorsionar la realidad para alcanzar unos objetivos (económicos, por ejemplo). Esta información manipulada, está ligada a la desinformación por el uso de datos falsos. 

Otro ejemplo, son los informativos. Mucho más sencillo de influir sobre el espectador, pues es éste quien se acerca al canal para informarse acerca de los el mundo que les rodea. También está la idea generalizada de pensar que todo el contenido que vierten estos medios es verdadero. Sin embargo, la construcción de una noticia falsa es relativamente fácil, produciéndose por censura, autocensura o manipulación. Recordad que los que redactan las noticias son periodistas, pues volvemos al punto primero. 

En términos generales, podemos encontrar la censura a través de varias acciones:

  • Juego del lenguaje: de forma fácil, se pueden utilizar palabras modificando su significado (por ejemplo guerra o autonomía, dependiendo del contexto, puede significar una cosa u otra). Esto se ve muy bien en la utilización de palabras de choque, aquellas que generan emociones en los espectadores: terrorismo, islamista...
  • Omisión de hechos: a veces se puede producir que se oculten datos de forma consciente. Esto se ve muy bien en los informativos. Dependiendo de su ideología política, van a centrarse más en lo bueno del partido político que representa esta ideología, que la del contrario. En años de crisis, los gobiernos usan este método para imponer trabas a la información.
  • Desinformación mediante la imagen: quizás esta sea la más extendida hoy en día con las RRSS. Se puede distorsionar la realidad con el enfoque, la perspectiva, usando programas como Photoshop para añadir o eliminar cosas... Hay miles de ejemplos, como aquella famosa foto de las pirámides de Egipto nevadas, que resultó ser una fotografía tomada de una maqueta; el ex presidente francés Sarkozy sin grasa abdominal; o la exageración del golpe que sufrió Rajoy en la pasada campaña electoral.


  • Desinformación mediante acciones: una técnica muy utilizada también por los informativos, donde se deja para primer término las declaraciones del personaje al que se quiere perjudicar y a continuación las de aquel otro al que se pretende apoyar. Está demostrado que nuestra mente retiene mejor el último mensaje que se transmite, por tanto, nos quedaremos con la opinión de la última persona en opinar. 

La manipulación no la podemos cambiar, pues siempre ha estado (y me temo que siempre estará). Pero si podemos combatirla. Nunca nos creamos una noticia de un solo canal. Te invito a que leas, te informes y reflexiones de las noticias desde diferentes puntos de vista. La realidad, o al menos lo más próximo, será la síntesis de ambas perspectivas. 

lunes, 4 de enero de 2016

JUNGLA ANÓNIMA


  Quiero abrir este año (por cierto, ¡feliz año!), con una reflexión acerca del anonimato. Más concretamente, de lo incógnito que ofrece una gran ciudad al individuo. Ya sea Madrid, Barcelona, Sevilla... todas ellas tienen algo en común.

Quienes viven o han estado recientemente una temporada en un pueblo, podrán comprobar que todo el mundo se conoce con todos. Y si tiramos de árbol genealógico, seguro que tienen algún parentesco. Prima lejana, tío segundo... Se puede decir que es una gran familia. Un trato más cercano, más cálido que el de una gran ciudad. Donde hay paz y armonía. 

Madrid por ejemplo puede ser una ciudad con el aire contaminado, ruidosa, que nunca duerme, con aglomeraciones y verdaderos templos del consumismo (véase Primark de Gran Vía), pero que ofrece algo que un pueblo no puede dar. Individualismo y ser anónimos. Ya puedes ir en pijama y bata por la calle (nos vas a ser ni el primero ni el último), medio desnudo o con peinados extravagantes, que como mucho te mirarán más de dos veces al pasar, pero nadie te va a decir nada. Haz esto en una aldea, a ver qué sucede.   
Que claro que tiene su lado negativo: nadie si no es un conocido te va a dar los buenos días (sorprende lo educados que son en pueblos donde sin ser de allí al cruzarte con gente  que nunca has visto antes, te saluda), a veces te puedes sentir solo, eres una persona más entre los millones que habitan la urbe...

Pero la cuestión es, ¿actuamos de forma diferente en lugares donde nadie te conoce a entornos más familiares?  

Yo que soy una persona tímida, puedo hacer el "gamba" en la calle, puedo ir de la mano de esa persona especial o puedo cantar a pleno pulmón, que se va a quedar la acción ahí. Seguramente, ni en mi barrio, me vuelva a encontrar por la calle a esas personas que me miran por hacer el tonto, o se tapan los oídos por los berridos que pego. Como mucho seré una anécdota más de las que contarán a sus amigos ("el otro día iba pasando por aquí cuando un joven cantaba como si no hubiera mañana, y encima desafinando"). Si esto lo trasladamos a una pequeña localidad, al día siguiente todos sus habitantes sabrían de mi acción. Ríete tú del Sálvame. 


He llegado a conocer personas que se sienten libres en una urbe. Ya sea por su condición sexual, por su filosofía de vida o por mil elementos más, es llegar a la ciudad y ser una persona diferente a su lugar de origen. Según sus palabras "ser yo mismo". Si es bueno o malo lo que hacen, ya es otro tema.

Es cierto que las ciudades tienden a ser más tolerantes, modernas y avanzadas en pensamientos que los pueblos (aunque gracias a esto se mantienen tradiciones que más o menos nos pueden gustar) Pero el individuo se siente más libre para expresarse, o para vivir la vida sin presiones ni órdenes.  Es lo que se denomina, una persona más, un individuo anónimo en esta jungla de asfalto. 

Y tú, querid@ lect@r, ¿qué opinas sobre el anonimato de la ciudad?, ¿es bueno, malo...? o como en Internet, ¿es sólo un espejismo más?. Quiero saber tu opinión.


lunes, 16 de noviembre de 2015

HIPOCRESÍA


El pasado viernes, tuvo lugar uno de los peores atentados que Francia, y en concreto la ciudad de París, conoció. Más de 100 personas perdieron la vida y otro centenar sufrieron heridas varias, muchas de ella graves.
Personas, que se fueron de este mundo mientras disfrutaban de un concierto de rock. Mientras estaban disfrutando del tiempo de  ocio. 

Nadie tiene derecho a quitar la vida de otro individuo. NADIE. Lo acontecido es abominable. Monstruoso. No tiene nombre.

Es muy triste todo lo que ha sucedido el viernes pasado. Pero no lo único. Yo lo que quiero criticar y hacer pensar a través de esta entrada a todos los lectores, es la hipocresía con la que se ha tratado este tema. Ante todo, dejar claro que condeno el terrorismo, y que deseo de todo corazón que ese centenar de personas que fallecieron, encuentren la paz eterna, allá donde estén. 

Estos días las redes sociales han estado llenas de símbolos con los colores de la bandera francesa, o  de la ciudad. Este gesto, tan simple y que en principio es inocente, no lo es tanto. ¿Alguien ha pensado que con este sencillo gesto te estas posicionando ante lo que los medios de masas quieren que pensemos?. Seguramente no.

Dejando de lado la frialdad con que las personas suben fotos donde alimentan el ego, los medios de comunicación están jugando con nosotros. Más concretamente con nuestro sentido crítico.

Desde hace años, miles y miles de personas en Siria son asesinados por los mismos autores que en París. Asesinos que no distinguen entre hombres, mujeres o niños. Pensemos... ¿las televisiones occidentales hacen especiales cada vez que se producen estos atentados?, ¿o por el contrario y como mucho una noticia al terminar los telediarios, o una pobre noticia a pie de página de un periódico?. Y en las redes sociales... ¿hay alguien con la bandera de Siria?. La respuesta es no, no y no.

Puede ser que por distancias sintamos más cercano lo sucedido en París, ciudad que seguro muchos habéis visitado, no digo que no, pero no es un poco hipócrita y vacío de contenido el volcarse con un país y mirar hacia otro lado cuando se habla de aquel o aquellos países lejanos. Después de todo, nos están posicionando ante una inminente (y por desgracia) Tercera Guerra Mundial que cada vez está más cerca. Una vez más, querido lector, apelo a tu sentido común. No te quedes solo con la perspectiva que quieren que veas. Explora y descubre otras. Amplía tu visión crítica. Descubrirás que no todos los "buenos" son tan buenos y los "malos" tan malos. 



lunes, 28 de septiembre de 2015

PRESERVEMOS LAS COSTUMBRES DE PAPEL


Quien bien me conoce sabe que soy un gran amante de todo aquello físico, refiriéndome en el mundo literario y musical. Prefiero miles de veces un buen libro con sus tapas (duras o blandas) sus páginas con las letras impresas, su tipo y grosor de papel y sobre todo su característico olor, ya sea nuevo, de segunda mano o de biblioteca.
Prefiero, si tengo muchas ganas de leer un libro, buscar en el catálogo de la biblioteca y leerlo en físico, antes que dejarme los ojos en una pantalla de ordenador o a través de un dispositivo "ebook". 
Y con la música me pasa lo mismo: prefiero tener el disco en la mano, coger el libreto, ver las fotos, leer las letras o los agradecimientos, coger el disco y reproducirlo... antes que escucharlo a través de aplicaciones de música en "streaming". 

Que claro que he leído libros en lectores digitales sustituyendo las páginas por botones, y escuchando música por los ya famosos programas de biblioteca musical. Claro que tienen sus ventajas (precio, comodidad, modernura, novedad...) y por supuesto, y bajo mi punto de vista, muchos inconvenientes.

Y no en libros/discos solamente, también en prensa, revistas, entregas... Hoy he podido leer  que muchos quioscos en España están cerrando. Una noticia muy triste. ¿Pero qué o quién puede ser el culpable que un negocio que lleva en nuestro país una ristra de años a sus espaldas, haga que estén cerrando?, ¿la crisis?, ¿el poco interés por parte de la gente en leer revistas u otros formatos?, ¿que la sociedad ya no lee o está interesada en otras cosas que un diario o una revista no aporta?
He llegado a la conclusión que la crisis tiene culpa, claro que sí (la gente, la poca que sigue alguna publicación, prefiere ahorrarse unos euros , que se gastará en otras cosas, descargándola en webs no del todo legales), pero no es la única culpable. 
Las redes sociales, donde podemos encontrar noticias de acontecimientos de apenas unos minutos, han provocado en la sociedad  el desinterés (o al menos la falta de necesidad) de ir al quiosco de forma frecuente para adquirir algún ejemplar de un periódico. Después de todo, ¿para qué comprar algo donde no hay novedad?. Como se puede ver, no todo es cien por cien bueno o cien por cien malo. Y las RRSS tienen mucho, muchísimo, bueno, pero también algo perjudicial para algún que otro sector. ¿No os habéis parado a pensar por qué los quioscos han empezado a vender desde tabaco hasta cremas hidratantes, cual seven eleven se trataran? Ahí va una razón. Reciclar o morir.

No quiero incitar o decir que dejemos de lado las nuevas tecnologías, pues además de hacernos la vida más fácil, son necesarias hoy en día. Lo que quiero es llamar la atención del lector, a ti, para que sigas consumiendo libros en papel (sean de donde sena, no hace falta gastarse 20€ en un ejemplar), música en disco de tu artista favorito (repito el entre paréntesis del punto anterior) y que de vez en cuando (aunque sea una vez al mes) te des una vuelta por un punto de venta de revistas y periódicos y adquieras aquella publicación que se adapte a tus intereses o aficiones, o aquel diario que encaje con tu ideología política. Aunque sea solo para leer y tirar.

No dejes que las costumbres (y más las bonitas y que no hacen daño a nadie) desaparezcan. 




jueves, 6 de agosto de 2015

LA IMAGINACIÓN TODO LO PUEDE


Recuerdo cuando era pequeño, y de eso no hace tanto, en el colegio, a la hora del recreo, vivía verdaderas aventuras con mis amigos de aquella época. 
Un día estábamos en una nave espacial surcando el espacio (que en realidad eran un conjunto de árboles apiñados), otro día caminábamos por el acantilado de una montaña cubiertos de niebla (cuando era un muro normal y corriente) o incluso una simple cancha de baloncesto en nuestra imaginación se convertía en un auténtico estadio digno de la NBA.
Sí... aquella media hora de recreo era lo mejor de mi etapa estudiantil de la Primaria y Secundaria. Y no teníamos ni teléfonos móviles, ni maquinitas de matar marcianitos ni nada por el estilo. Teníamos nuestra imaginación, que ya puedes hacerte a la idea lo fantasiosa y grande que era con unos diez años.

Uno crece y con el tiempo la cosa cambia. Apenas mantengo el contacto con aquellas personas que "viajaban" conmigo en la imaginación (algunas por Facebook, otras porque viven en el barrio y de vez en cuando me los cruzo por la calle y otras a través de mensajería instantánea). Ya no tengo recreos, y si los tengo, obviamente no me dedico a jugar así. Ahora cuento las alegrías y las penas que nos da la vida. O pongo a parir a alguien, que es el deporte nacional español. 

Pero me niego a renunciar a la imaginación. Algo que es gratuito, necesario e importante de tener en la vida. Para ello, ahora leo (me traslado a otros mundos y a otras vidas, donde me alejo del día a día), escribo (ya sea en este blog o mis propias historias que no se si algún día verán la luz) o utilizo las tecnologías como foros o plataformas (para ver series, escribir acerca de algo, algún juego de rol..) El caso es mantener la mente y con ello la imaginación activa.

Y desde aquí, querido lector, te animo a no renunciar a este placer. A dejar volar tu imaginación. Trasladarte a mundos lejanos, donde no hay problemas, donde tus deseos se hacen realidad, donde disfrutas con algo tan íntimo y personal.. después de todo ¡la imaginación no tiene límites!


viernes, 12 de junio de 2015

EL PODER DE LA FOTOGRAFÍA


En plena era de Instagram, Tumblr o Pinterest, donde ya no se necesitan conocimientos de retoque fotográfico, basta con elegir filtros y jugar con sombras y contrastes, todos podemos ser fotógrafos profesionales.

Que oye, esto está muy bien lo de compartir momentos, fotos con amigos, de lo que vemos o donde asistimos....  resaltando lo que queramos que se vea o poniendo un toque bonito. Pero tiene mucho de negativo. Como todo.

Gracias a estas fórmulas podemos convertirnos con sólo un simple teléfono inteligente en verdaderos modelos (de nuestra casa: gratis y por vocación) donde no tenemos ninguna imperfección, tenemos tabletas o un cuerpazo que  ni la Barbie. Y esto, lo veo (veis) foto sí y foto también en las RRSS.

¡Qué chic@ m@s mon@! diréis muchos. ¡Mamma mía, está como un tren! exclamaréis otros. Ahora pregunto yo, ¿cuánto de verdad hay en esa foto?

No sería la primera vez que me encuentro por la calle (queriendo o sin querer) con algún tuitstar o instagramer que lo "peta" literalmente a "me gusta" o a seguidores. Y no se si porque no tenía un buen día o porque no se puede vivir en continuos filtros pero lo primero que me viene a la cabeza es "¡me ha engañado!" 
Sí, que la cara por mucho que se quiera cambiar y modificar es la que tenemos... pero un retoque en sitios estratégicos, una sombra aquí, otra allá... después de todo la base fotografía es la realidad que queramos mostrar al mundo.

Podemos crear ambientes, paisajes incluso atmósferas editadas (recordad el caso de la chica que se inventó sus vacaciones en el Caribe) pero la pregunta sería ¿qué conseguimos con eso? porque en algunos casos, como cuando quieres ligar, (por poner un ejemplo) te puede llevar a fracasos;

Y que conste que estoy a favor de los pequeños retoques, aquellos que ayudan a ver más bonita, nítida o que elimina movimiento de imagen, polvo, grano... pero nunca para cambiarme el tamaño de ojos, pómulos o barriga. Hay que aceptarse como se es, y a quien no le guste, que no mire. 

sábado, 6 de junio de 2015

EL POR QUÉ DEJÉ DE CREER EN EL AMOR


El amor. Esa palabra que aprendemos a escribir y pronunciar en los idiomas más hablados. Eso abstracto que buscamos o que es el centro de la mayoría de las canciones y películas que tantos premios han ganado. Ese elemento que ha sido tan representado en arte y en la literatura...

... Y ese elemento en el que cada vez creo menos. O al menos en el amor chicle que nos intentan vender. Donde un príncipe y una princesa son felices y comen perdices. Y menos creo aún en el amor entre dos hombres.
¿Por qué no? principalmente porque parece que la gente tiene miedo a comprometerse. A dejar de lado el zorreo (ya sea virtual o en directo). Porque sí, repito y repetiré que Internet me parece un lugar genial para conocer gente nueva (pese a que tenga también su lado negativo como perfiles falsos, sexo fácil...), pero desde que el sexo está al alcance de la mano con solo tener instaladas ciertas aplicaciones o sistemas... ¿para qué cerrarse solo a alguien?.

Vale que es un proceso difícil, donde no hay que ir con prisas, no etiquetar nada, e ir poco a poco. Pero ahora, en la sociedad de las prisas, quedas con alguien y al día siguiente ya has hecho todo lo que se pueda hacer. Normal que la intriga y el qué sucederá se acabe pronto, nos aburramos y queramos otra cosa.

Y esto es curioso porque entre mi círculo, mucha gente con rolletes que la cosa parece que va bien pero en el momento menos pensado se acaba; solteros casi todos y con pareja... uno y porque es una relación abierta. ¿Da qué pensar, no?

Claro que no todo el mundo es así, pero como siempre, la mayoría, sea para bien o para mal, es la que manda. Aún me queda la esperanza que nuestra generación cambie de mentalidad, se aburra del sexo fácil y se centre. Si no, más de uno y más de dos nos veremos con 40 años viviendo con perritos o gatitos, depende del gusto de cada uno.


martes, 21 de abril de 2015

EL TIEMPO NUNCA RETROCEDE


Esta mañana mientras desayunaba, veía bajar por mi calle a madres y chiquillos con su uniformes, mochilas, haciendo que una tranquila calle se vuelva ruidosa por unos minutos.

Automáticamente vinieron a mi cabeza esos recuerdos de cuando yo estaba en esa misma situación. El tener que madrugar, levantándome sobre las 8.30 horas (que más quisiera yo tener ese horario cuando he tenido que madrugar años más tarde), ver tranquilamente los dibujos animados que TPH Club o el Ciberespacio emitían (los que son de la generación de los 90´S saben de qué hablo con series como La pajarería de Transilvania, La vuelta al mundo en 80 días, Esquimales en el Caribe, Detective Bogey...) alegrarme cuando me tocaba llevar al colegio chándal (el pantalón del uniforme me picaba horrores y estaba muy incómodo con ellos puestos), cuando mi única preocupación era el de decirle a mis padres que en el último examen no había sacado una nota muy alta, o cuando llegaba la hora del recreo y durante media hora dejaba volar mi imaginación con mis amigos de aquella época. No había  smarthphones, apenas consolas portátiles pero no hacían falta, teníamos el mejor juguete, nuestra imaginación.

Casi 25 años después, al recordar todo esto, me doy cuenta de lo que ha cambiado la vida. Algún que otro amigo de la infancia sigue estando presente (aunque de menor medida) en mi vida, las prioridades cambian por completo... Después de todo hacerse mayor tiene sus cosas buenas (tomar decisiones importantes, tener más libertad...) pero muchos inconvenientes (problemas mayores, ver que la vida no solo es jugar, comer y dormir...). Que ya de poco sirve lamentarse, pues el tiempo nunca retrocede, pero un guiño de nostalgia, siempre viene bien. 

Cuando te haces mayor te das cuenta que después de todo la vida no es tan de color de rosa como te la mostraban al principio o como creías que era. Ojalá no se perdiera esa ingenuidad con el paso del tiempo. Seguro, el mundo y la vida serían mejor.

lunes, 19 de enero de 2015

CIENCIAS VS LETRAS


Hace poco que por razones de la vida tuve que evaluar la opción de estudiar una carrera universitaria. La cosa se quedó en eso, un intento, mera información de asignaturas, créditos, convalidaciones... y poco más.
Pero me di cuenta de algo. Y es que, desgraciadamente en este país de "titulitis" tienen mucho más peso (vamos que tienen más salidas, o te aseguran tener algo más de empleo, ejem ejem) las carreras etiquetadas de ciencia que las de humanidades-ciencias sociales. Y yo me pregunto, ¿por qué?

En la vida puedes saber muchas fórmulas, cómo actúan diferentes leyes físicas, o el proceso de no se qué virus que ataca a no se qué parte del cuerpo (que ojo, NO menosprecio nada, que olé por todos los que estudian las enfermedades y buscan soluciones a enfermedades) pero en realidad si no tienes más conocimientos de otra cosa eres un paleto, garrulo, inculto... como quieras llamarlo, te falta esa culturilla general (y vuelvo a repetir no en todos los casos).

Si te fijas, Historia (que da un conocimiento global del hombre por su paso en la Tierra: errores, guerras, descubrimientos...), Filosofía (con la que aprendes a pensar y que no te tomen el pelo o no lo hagan por ti, y no es poco), Filologías (que te acerca a las culturas y formas de pensar a través del lenguaje), Literatura (que te acerca a los pensamientos y reacciones de diferentes escritores), Arte (que te da una cultura amplia).... y son solo unos cuantos ejemplos, que puedo hablar también de Derecho, Audiovisuales, Turismo...

En la vida si no sabes restar, sumar, dividir o multiplicar (para eso están las calculadoras) pero sabes acerca de quién fue Velázquez y sus obras más famosas (con los por qués de cada cuadro) o conoces las diferentes corrientes de pensamiento (como la de Santo Tomás de Aquino o Freud), las diferentes escuelas de  autores tanto españoles como universales, o hablas y conoces en profundidad varios idiomas, serás un pésimo en los números pero puedes ser de los más cultos que haya. Tendrás una cultura que no te la quita nadie, y eso se nota en las personas, y mucho.

Comparaciones a parte, a lo que quiero llegar (y no es decir que los de letras somos mejor que los de ciencias, porque no es verdad) es ver y que te des cuenta de lo absurdo que es la división entre ciencias y letras y la abismal diferencia de "salidas" de unas y otras. Evitar que en un futuro un matemático tenga trabajo y un historiador sea camarero (que muy digno el trabajo pero no se ha estudiado una carrera y gastado un dinero para acabar así).

sábado, 10 de enero de 2015

RECUERDOS


Tengo la costumbre, no se si buena o mala, de guardar todos los tickets, recibos, entradas, tarjetas... de los locales o lugares que visito con esa persona o personas especiales en un sobre que conservo con cariño.

Ya ves tú que cosa más simple, un papel impreso con tinta de mala calidad que a los dos o tres meses se ha borrado gran parte de las letras o números. 
Pero para mí es como si fuera un tesoro. Un tesoro con valor sentimental, pues al verlo, me evoca recuerdos de esas personas, dónde estuvimos, qué hicimos... y eso no tiene precio. Y más aún cuando esa persona o grupo de gente no está ya en tu círculo cercano.
Tiendes a dudar de si vale la pena conservarlo y seguir abultando dicho sobre o si por el contrario, tirarlo. Al fin de cuentas, ya no forma parte de tu vida.

Hoy sin ir más lejos, decidí deshacerme de dos años de recuerdos. Entradas de cine, billetes de tren o metro, cuentas de restaurantes... iban desde el 2011 al 2012 más o menos. 
Me ha costado lo suyo, no creáis, porque sin quererlo cada papelito me hablaba desde el recuerdo del pasado pero después de meditarlo, ver que esa persona ni me ha felicitado las fiestas y ha pasado a segundo (o tercer) plano, ni se ha preocupado por mi todo este tiempo, no merecía la pena que cogiera polvo.

Al final ha sido como una terapia. Romper en mil pedacitos todo y tirarlo a la basura. Es una forma sutil pero efectiva de alejar de forma definitiva a esas personas (cuyas identidades no daré por respeto al derecho de anonimato). 
Al fin de cuentas, hay que hacer caso a ese dicho de "año nuevo, vida nueva". Ahora el sobre está vacío, no se si por mucho o poco tiempo. Esperando la llegada de nueva gente relevante para mí. 

martes, 23 de diciembre de 2014

SOY...


Soy amable,
Soy fuerte,
Soy atípico,
Soy organizado,
Soy ameno,
Soy razonable,
Soy realista,
Soy (in)seguro,
Soy responsable,
Soy solitario,
Soy justo,
Soy lector,
Soy tímido,
Soy fanático,
Soy serio,
Soy melómano,
Soy sereno,
Soy casero,
Soy tranquilo,
Soy moderno,
Soy frío,
Soy raro,
Soy bohemio,
Soy "muy yo"
Soy divo,
Soy caminante,
Soy alegre,
Soy viajero,
Soy imparable,
Soy sencillo,
Soy noble,
Soy bromista,
Soy crítico,
Soy espectador,
Soy previsor,
Soy filántropo,
Soy protector,
Soy familiar, 
Soy impulsador,
SOY... ¡YO!

sábado, 29 de noviembre de 2014

YO Y MIS PERFILES SOCIALES


No conozco hoy en día a persona que no tenga una de las grandes redes sociales. La mayoría suele tener una, dos o todas. Incluso esas que muy pocos conocen o nadie tiene. Pero se está presente. Con la llegada de los teléfonos inteligentes, la banda ancha y el desarrollo de Internet,  las redes sociales son una prolongación de nosotros. Un YO 2.0

Y es que como se suele decir, quien no esté en la red, no existe. Ya sea persona, empresa o entidad.  El mundo digital es un mundo paralelo idéntico al real, con la diferencia que allí podemos ocultar lo que somos, cómo somos, cómo nos llamamos, a lo que nos dedicamos.... alentado por un supuesto anonimato, que en el fondo de anónimo no tiene nada, pues con una simple investigación, conoces hasta el número y la calle donde vive el internauta.

Y aquí es donde entraría la ética de las redes sociales. O, lo que es lo mismo, dime cómo las usas y te diré quien eres.

En la vida real, si nos presentamos a alguien, solemos hacerlo con nuestro nombre, edad, profesión y gustos o aficiones. No solemos ir dando datos personales sin más.  Nunca se nos ocurriría desnudarnos y posar dejando poco o nada a la imaginación, o inventando todo, hasta tu fecha de nacimiento. Tampoco insultaríamos sin pudor a desconocidos que se nos cruza por la calle. Ni tampoco pegaríamos fotos nuestras en farolas para que nos viera todo el que pasa por allí. 
Esto en la redes, se da y bastante. Subimos fotos, vídeos, comentarios o cualquier cosa posible ,algunos elementos  más personales que otros, sin ninguna doble intención pero que en el fondo sería lo mismo que en el ejemplo de las farolas. Pues, aunque minutos después la borres, queda para siempre (capturas de pantalla, compartir o retuitear la foto, comentarlas...). Y esto puede ser una hoja de doble filo.
Al buscar trabajo, al conocer a alguien.... terceras personas pueden obtener información que juegan en nuestra contra. 
Si tu fueras el director de una empresa de catering serio y vas a contratar a personal, ¿a que no te gustaría ver que esa persona tiene fotos eróticas en sus perfiles, o que fin de semana sí y al siguiente también se emborracha y acaba tirado por los suelos? Aunque, cada uno hace lo que le da la gana con su vida fuera del mundo laboral/universitario, ya que es la vida personal de cada uno, eso tira para atrás, y mucho.

Recuerda que en Internet NO hay anonimato. Todo lo que hagas, escribas o subas, tiene sus consecuencias, incluso escribir este blog. No vale proteger cuentas, hacer perfiles privados o falsos o pagar por el copyright. Si estas en la red. Siempre se puede saber quién eres. Esto se aplica también a páginas para buscar pareja/ligar. Cuidado con las fotos que pasas o subes a tu perfil. O cuidado a quién das tu número o información personal. No todo el mundo tiene buenas intenciones. 

Que sí, que las redes sociales tienen cantidad de cosas buenas pues podemos conectar con amigos o personas con las que no nos veíamos hace tiempo, compartir buenos momentos, reirnos con vídeos o cualquier otro soporte... pero todo tiene un precio. Nadie da nada gratis. Facebook, Twitter y otras redes son gratis, sí, a combio de tu información personal. A cambio de jugar con tus sentimientos a través de como lo llaman ellos, experimento social. Sólo tienes que leer los supuestos casos de jugar con la publicidad, las publicaciones o demás para comprobar la reacción de sus usuarios. En el fondo no es tan gratuito, ¿no?

Ante esto, que nosotros no podemos hacer nada, puesto que o aceptas estas normas o no puedes abrir el perfil, mi consejo es:
  1. Modera todo lo que vayas a publicar. Piensa en las posibles consecuencias
  2. No subas datos personales íntimos. Yo suelo poner nick o nombre incompleto, para que las personas que no me conocen, les sea algo más difícil dar con los datos correctos.
  3. Disfruta de las ventajas de estar en la red. 

Con todo esto no quiero ir en contra de la red, ni mucho menos. Solo, hacer pensar que miles de personas, incluso de la otra parte del planeta, puede saber de tu vida. Puede tener fotos tuyas o puede jugar con tu información. Sólo pido más discreción.