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lunes, 28 de septiembre de 2015

PRESERVEMOS LAS COSTUMBRES DE PAPEL


Quien bien me conoce sabe que soy un gran amante de todo aquello físico, refiriéndome en el mundo literario y musical. Prefiero miles de veces un buen libro con sus tapas (duras o blandas) sus páginas con las letras impresas, su tipo y grosor de papel y sobre todo su característico olor, ya sea nuevo, de segunda mano o de biblioteca.
Prefiero, si tengo muchas ganas de leer un libro, buscar en el catálogo de la biblioteca y leerlo en físico, antes que dejarme los ojos en una pantalla de ordenador o a través de un dispositivo "ebook". 
Y con la música me pasa lo mismo: prefiero tener el disco en la mano, coger el libreto, ver las fotos, leer las letras o los agradecimientos, coger el disco y reproducirlo... antes que escucharlo a través de aplicaciones de música en "streaming". 

Que claro que he leído libros en lectores digitales sustituyendo las páginas por botones, y escuchando música por los ya famosos programas de biblioteca musical. Claro que tienen sus ventajas (precio, comodidad, modernura, novedad...) y por supuesto, y bajo mi punto de vista, muchos inconvenientes.

Y no en libros/discos solamente, también en prensa, revistas, entregas... Hoy he podido leer  que muchos quioscos en España están cerrando. Una noticia muy triste. ¿Pero qué o quién puede ser el culpable que un negocio que lleva en nuestro país una ristra de años a sus espaldas, haga que estén cerrando?, ¿la crisis?, ¿el poco interés por parte de la gente en leer revistas u otros formatos?, ¿que la sociedad ya no lee o está interesada en otras cosas que un diario o una revista no aporta?
He llegado a la conclusión que la crisis tiene culpa, claro que sí (la gente, la poca que sigue alguna publicación, prefiere ahorrarse unos euros , que se gastará en otras cosas, descargándola en webs no del todo legales), pero no es la única culpable. 
Las redes sociales, donde podemos encontrar noticias de acontecimientos de apenas unos minutos, han provocado en la sociedad  el desinterés (o al menos la falta de necesidad) de ir al quiosco de forma frecuente para adquirir algún ejemplar de un periódico. Después de todo, ¿para qué comprar algo donde no hay novedad?. Como se puede ver, no todo es cien por cien bueno o cien por cien malo. Y las RRSS tienen mucho, muchísimo, bueno, pero también algo perjudicial para algún que otro sector. ¿No os habéis parado a pensar por qué los quioscos han empezado a vender desde tabaco hasta cremas hidratantes, cual seven eleven se trataran? Ahí va una razón. Reciclar o morir.

No quiero incitar o decir que dejemos de lado las nuevas tecnologías, pues además de hacernos la vida más fácil, son necesarias hoy en día. Lo que quiero es llamar la atención del lector, a ti, para que sigas consumiendo libros en papel (sean de donde sena, no hace falta gastarse 20€ en un ejemplar), música en disco de tu artista favorito (repito el entre paréntesis del punto anterior) y que de vez en cuando (aunque sea una vez al mes) te des una vuelta por un punto de venta de revistas y periódicos y adquieras aquella publicación que se adapte a tus intereses o aficiones, o aquel diario que encaje con tu ideología política. Aunque sea solo para leer y tirar.

No dejes que las costumbres (y más las bonitas y que no hacen daño a nadie) desaparezcan. 




viernes, 12 de junio de 2015

EL PODER DE LA FOTOGRAFÍA


En plena era de Instagram, Tumblr o Pinterest, donde ya no se necesitan conocimientos de retoque fotográfico, basta con elegir filtros y jugar con sombras y contrastes, todos podemos ser fotógrafos profesionales.

Que oye, esto está muy bien lo de compartir momentos, fotos con amigos, de lo que vemos o donde asistimos....  resaltando lo que queramos que se vea o poniendo un toque bonito. Pero tiene mucho de negativo. Como todo.

Gracias a estas fórmulas podemos convertirnos con sólo un simple teléfono inteligente en verdaderos modelos (de nuestra casa: gratis y por vocación) donde no tenemos ninguna imperfección, tenemos tabletas o un cuerpazo que  ni la Barbie. Y esto, lo veo (veis) foto sí y foto también en las RRSS.

¡Qué chic@ m@s mon@! diréis muchos. ¡Mamma mía, está como un tren! exclamaréis otros. Ahora pregunto yo, ¿cuánto de verdad hay en esa foto?

No sería la primera vez que me encuentro por la calle (queriendo o sin querer) con algún tuitstar o instagramer que lo "peta" literalmente a "me gusta" o a seguidores. Y no se si porque no tenía un buen día o porque no se puede vivir en continuos filtros pero lo primero que me viene a la cabeza es "¡me ha engañado!" 
Sí, que la cara por mucho que se quiera cambiar y modificar es la que tenemos... pero un retoque en sitios estratégicos, una sombra aquí, otra allá... después de todo la base fotografía es la realidad que queramos mostrar al mundo.

Podemos crear ambientes, paisajes incluso atmósferas editadas (recordad el caso de la chica que se inventó sus vacaciones en el Caribe) pero la pregunta sería ¿qué conseguimos con eso? porque en algunos casos, como cuando quieres ligar, (por poner un ejemplo) te puede llevar a fracasos;

Y que conste que estoy a favor de los pequeños retoques, aquellos que ayudan a ver más bonita, nítida o que elimina movimiento de imagen, polvo, grano... pero nunca para cambiarme el tamaño de ojos, pómulos o barriga. Hay que aceptarse como se es, y a quien no le guste, que no mire. 

sábado, 29 de noviembre de 2014

YO Y MIS PERFILES SOCIALES


No conozco hoy en día a persona que no tenga una de las grandes redes sociales. La mayoría suele tener una, dos o todas. Incluso esas que muy pocos conocen o nadie tiene. Pero se está presente. Con la llegada de los teléfonos inteligentes, la banda ancha y el desarrollo de Internet,  las redes sociales son una prolongación de nosotros. Un YO 2.0

Y es que como se suele decir, quien no esté en la red, no existe. Ya sea persona, empresa o entidad.  El mundo digital es un mundo paralelo idéntico al real, con la diferencia que allí podemos ocultar lo que somos, cómo somos, cómo nos llamamos, a lo que nos dedicamos.... alentado por un supuesto anonimato, que en el fondo de anónimo no tiene nada, pues con una simple investigación, conoces hasta el número y la calle donde vive el internauta.

Y aquí es donde entraría la ética de las redes sociales. O, lo que es lo mismo, dime cómo las usas y te diré quien eres.

En la vida real, si nos presentamos a alguien, solemos hacerlo con nuestro nombre, edad, profesión y gustos o aficiones. No solemos ir dando datos personales sin más.  Nunca se nos ocurriría desnudarnos y posar dejando poco o nada a la imaginación, o inventando todo, hasta tu fecha de nacimiento. Tampoco insultaríamos sin pudor a desconocidos que se nos cruza por la calle. Ni tampoco pegaríamos fotos nuestras en farolas para que nos viera todo el que pasa por allí. 
Esto en la redes, se da y bastante. Subimos fotos, vídeos, comentarios o cualquier cosa posible ,algunos elementos  más personales que otros, sin ninguna doble intención pero que en el fondo sería lo mismo que en el ejemplo de las farolas. Pues, aunque minutos después la borres, queda para siempre (capturas de pantalla, compartir o retuitear la foto, comentarlas...). Y esto puede ser una hoja de doble filo.
Al buscar trabajo, al conocer a alguien.... terceras personas pueden obtener información que juegan en nuestra contra. 
Si tu fueras el director de una empresa de catering serio y vas a contratar a personal, ¿a que no te gustaría ver que esa persona tiene fotos eróticas en sus perfiles, o que fin de semana sí y al siguiente también se emborracha y acaba tirado por los suelos? Aunque, cada uno hace lo que le da la gana con su vida fuera del mundo laboral/universitario, ya que es la vida personal de cada uno, eso tira para atrás, y mucho.

Recuerda que en Internet NO hay anonimato. Todo lo que hagas, escribas o subas, tiene sus consecuencias, incluso escribir este blog. No vale proteger cuentas, hacer perfiles privados o falsos o pagar por el copyright. Si estas en la red. Siempre se puede saber quién eres. Esto se aplica también a páginas para buscar pareja/ligar. Cuidado con las fotos que pasas o subes a tu perfil. O cuidado a quién das tu número o información personal. No todo el mundo tiene buenas intenciones. 

Que sí, que las redes sociales tienen cantidad de cosas buenas pues podemos conectar con amigos o personas con las que no nos veíamos hace tiempo, compartir buenos momentos, reirnos con vídeos o cualquier otro soporte... pero todo tiene un precio. Nadie da nada gratis. Facebook, Twitter y otras redes son gratis, sí, a combio de tu información personal. A cambio de jugar con tus sentimientos a través de como lo llaman ellos, experimento social. Sólo tienes que leer los supuestos casos de jugar con la publicidad, las publicaciones o demás para comprobar la reacción de sus usuarios. En el fondo no es tan gratuito, ¿no?

Ante esto, que nosotros no podemos hacer nada, puesto que o aceptas estas normas o no puedes abrir el perfil, mi consejo es:
  1. Modera todo lo que vayas a publicar. Piensa en las posibles consecuencias
  2. No subas datos personales íntimos. Yo suelo poner nick o nombre incompleto, para que las personas que no me conocen, les sea algo más difícil dar con los datos correctos.
  3. Disfruta de las ventajas de estar en la red. 

Con todo esto no quiero ir en contra de la red, ni mucho menos. Solo, hacer pensar que miles de personas, incluso de la otra parte del planeta, puede saber de tu vida. Puede tener fotos tuyas o puede jugar con tu información. Sólo pido más discreción.