jueves, 14 de julio de 2016

AQUELLOS MARAVILLOSOS AÑOS 90

Cosas de casa, Las chicas de oro, Se ha escrito un crimen, El príncipe de Bel Air... seguro te suenan estos nombre e incluso has visto algún que otro episodio.

Estoy hablando de series de entre mesa, aquellas que algunas cadenas de televisión emitían todos los días en torno a las dos de la tarde mientras se comía. Aún hoy recuerdo salir a la una del colegio, comer viendo alguna de esta series y volver de tres a cinco a la rutina del estudiante.

Los que han nacido en los años dos mil, desgraciadamente no saben de qué hablo. No ya por no haber visto estas series (que muchas se han recuperado y se vuelven a emitir, o las tienes disponibles para ver en Internet), si no por lo bien que nos lo pasábamos, lo que nos entretenía y nuestra forma de diversión.

Son series cuyo principal objetivo era el de pasar un buen rato, reírnos con esas situaciones poco reales, y sobre todo aprender del mensaje moralizador que la mayoría tenían: exaltación de la amistad, familia, el quererse a uno mismo... que puede que a día de hoy suene conservador y desfasado, pero hablamos de los años 80-90.

Hoy veo series de dibujos (que no se si es por tener otra perspectiva) que destacan por ser deformes, amorfos y sin trama aparente. ¿Qué fue de espacios como TPH Club o Ciberespacio?

Si que es cierto que con los avances tecnológicos, ya no hay efectos especiales cutres, escenarios simples y grabaciones en baja-media calidad, elementos que destacan en series de esta época. Pero desde mi punto de vista, se ha perdido la esencia de estos años dorados. 
Tenemos series como Modern Family que ha sabido volver a esas situaciones graciosas, en episodios cortos, con finales independientes, que más o menos recuperan la esencia de la que hablo.

Es evidente, que la sociedad evoluciona y cambia, y quizás producir una comedia  de una familia afroamericana, ya no tiene tirón, por lo que mejor recuperar series pasadas. 

Y estamos los nostálgicos como yo que nunca nos cansaremos de ver series de la infancia, nos desesperaremos por apenas encontrar capítulos subidos a Internet  y recordaremos con una sonrisa esos años de felicidad e inocencia. 


domingo, 15 de mayo de 2016

EUROFANS, EL FESTIVAL DE LA CANCIÓN HA MUERTO


Aún con los efectos de la resaca posteurovisiva de esta semana que ya terminamos y con la decepción, un año más, de los resultados, no queda otra que analizar y criticar ciertos elementos.

Partiendo de la base que te puede agradar más o menos la representante española, no hay duda que la actuación fue bastante buena. Barei hizo todo lo que estuvo en sus manos. Es más ha estado implicada en una extensa promoción meses antes del festival por muchos de los países integrantes. Pero los resultados vuelven a ser penosos. ¿Realmente a Europa no le gustó la canción?, ¿Tan mal lo hizo?

Yo nunca me he fijado en las apuestas, aunque como guía de por dónde van los tiros es buen método. Se supone que la gente se gasta su dinero votando al país que cree será el vencedor con la intención de acertar y obtener beneficios. España ha estado en top 5, top 10 y top 20. Después de actuar se llegó incluso a la tercera posición. Por lo que la apuesta más o menos gustó. Entonces, ¿qué falló?.

Muy sencillo. Una organización añeja, que no está a la altura de las circunstancias. Que lo hace todo para salir del paso, sin ganas y a lo loco. Que no se da cuenta que Eurovisión es un concurso de impacto. No vale tener solo una buena canción y ser la cantante guapa. Lo que vale es sorprender y convencer al espectador para que se gaste 2€ votando. 


En los concursos no siempre se gana. Pero cuando año tras año (excepto algunas que otras ocasiones) el resultado es igual de horrendo, algo falla. Es hora de renovar a todo el equipo y la  forma de actuar. ¿No está TVE falto de programas? que hagan selecciones a lo Melodifestivalen (para quién no sepa qué es, una especie de OT para elegir representante): abiertas a todo el mundo que quiera participar, divididas en varias galas y que seamos nosotros quien votemos y elijamos a nuestro representante dentro de una amplia variedad (porque aunque este año hemos podido elegir, el repertorio tampoco era muy amplio y variado). Que inviertan en un escenario y plató a la altura de la circunstancia, sin fallos en sonido, producción y realización.

Y si aún así el resultado sigue siendo malo, mirar si realmente merece la pena seguir en este concurso. A lo mejor unos años retirados, cuando la organización deje de recibir el dinero de España (y de otros Big 5) nos tengan más en cuenta, y ya que las votaciones están parcialmente manipuladas, beneficiarnos. Que se lo digan a Italia. Fue volver y estar al menos en la primera columna de votaciones. 
Yo siempre he pensado que todos los participantes tendrían que tener las mismas condiciones. Fuera los Big5 y bienvenidas sean las semifinales con todos los países. Pero claro, a los de arriba no les interesa.

En cuanto a la canción vencedora, para gustos los colores. A mí no me desagrada pero no era una canción para ganar. Se nota, otra vez, la carga política.
 Pero eso no es lo peor. Las votaciones este año, lejos de mantener la intriga, son una injusticia no ya con el espectador, si no para con el cantante. Que se lo pregunten a la australiana, que iba ganando y se veía ya con el trofeo en la mano, y en menos de lo que dura un parpadeo, descender varias posiciones. La cara que tuvo que tener era para haberlo grabado. En el caso contrario tenemos a Polonia. Estar comiéndose los mocos y en un tras ascender muchísimas posiciones.

Creo, que el festival tal y como se fundó hace unos 62 años, ha muerto. No ya por la integración de países no europeos, ni por convertirse en un negocio más para sacar dinero, si no porque ha quedado solo en postureo con eslóganes bonitos aludiendo a la unión fraternal entre países pero a la hora de la verdad, la política y el "vecinismo" tienen la última palabra. 

viernes, 29 de abril de 2016

CHUECA... ¿GUETO?



Recientemente se ha reactivado la polémica en algunos medios de si Chueca, ese famoso barrio  madrileño "gayfriendly", es más un gueto o un barrio que evoluciona. Sólo han sido varias páginas (muy conocidos por la comunidad LGTBI, todo hay que decirlo) los que han llevado a sus portadas este tema pero las opiniones en ambos bandos es más que patente, con miles de comentarios.

Que este barrio (que por cierto oficialmente se llama barrio de la Justicia) ya no es como hace unos veinte o treinta años no tiene discusión. Al igual que no es lo mismo actualmente los barrios de Carabanchel, Usera o Moncloa, por poner varios ejemplos. Las condiciones sociales han cambiado. Recordemos que en la famosa Movida Madrileña, se buscaba todo lo que había estado prohibido o reprimido durante los más de cuarenta años de franquismo. Un barrio que nada tenía que ver con el glamour del que goza en nuestros días. Con calles oscuras y sucias, de clase media-baja y sin tiendas "chiks".
Empezaron a aparecer locales míticos que servían de punto de encuentro para personas que no podían expresar sus gustos sexuales o afectivos abiertamente. Aparecieron personajes famosos como drags, artistas..., y fue (habría que ver si por casualidad o porque alguien lo propuso expresamente) en esta zona llamada Chueca donde comenzó todo.

A partir de aquí empezaron a proliferar locales "de ambiente" o destinados a un público homosexual y como algo lógico, el público gay fue estableciéndose en torno a estas calles (piensa: Manolito que es homosexual y vive con su novio Pedrito, prefiere vivir en Chueca ya que se siente más en su salsa).


La sociedad evoluciona, para bien o para mal. Y con ella las zonas habitadas por humanos. Actualmente estamos en un barrio caro, para qué mentir. Con caro me refiero a estudios que se alquilan por 800€/mes, boutiques de ropa de todo tipo con precios no aptos a todos los bolsillos, cafeterías donde tomar un café ronda los dos-tres euros...

¿El motivo? Ese cliché que afirma que las personas LGTBI  tienen mayor renta o poder adquisitivo por no tener cargas familiares. Que nos pregunten a los que cobramos unos 500€ al mes a ver si se cumple este tópico. También por el postureo que nos han traído hoteles con terrazas o gimnasios con azotea y piscina. 

Pero volvamos a la idea del gueto. Personalmente no creo que sea así. Es cierto que la actividad en torno a este mundillo es más que patente y más concentrada que en otras zonas cercanas (por ejemplo en Vallecas es nula) pero de ahí a gueto... 
Yo personalmente me muevo por todo tipo de zonas: Chueca, Latina (la zona hetero por excelencia...) y si que es verdad que hay más posibilidad de encontrar personas "como yo" (sin que se malinterpreta la expresión) en Chueca que por ejemplo un bar de Villaverde, pero creo en la importancia de tener un barrio o zona  gay,  donde encontrar empresas de todo tipo que se adapten a las necesidades del colectivo. Poder entrar en una tienda de ropa interior y encontrar una amplia gama de artículos masculinos, o (poniéndonos traviesos) entrar en un sex shop y encontrar artilugios indicados para personas de mi mismo sexo y que los dependientes estén más formado y pueda comprender mi necesidad de consumidor. Parece una tontería, pero no lo es. 

También digo que ya no es lo mismo, por suerte este tema ya no es tabú, cada vez hay más visibilidad y da lo mismo dónde residas. Malasaña, Tribunal... ya no es solamente las calles de Chueca donde encontrar residentes gays.


Por tanto, ya no está mal visto (o no debería) manifestar muestras de cariño y amor con esa persona especial en cualquier punto de la ciudad, por tanto desaparecen esos muros mentales de: en esta calle puedo ir de la mano con mi chico/a pero si cruzo esta otra ya no. Esto no quiere decir que ya no haya una zona exclusiva o visible para la comunidad homosexual. Es necesaria, práctica y a la vez se convive con un pasado no tan lejano que espero perdure eternamente en la mente colectiva. 

sábado, 20 de febrero de 2016

LA MANIPULACIÓN EN LOS MEDIOS






Ya lo aseguró el profesor Guy Durandin allá por 1993, el siglo XX sería considerado como el de la manipulación y el engaño, como expresión estratégica de las distintas manifestaciones de poder. Y no se equivocó, aunque no acertó del todo, pues hoy en día, un siglo después (aunque cronológicamente no haya pasado tanto desde el 93) esa manipulación en los medios, existe. Y está más viva que nunca.

Muestra de esta manipulación que impera, es el periodismo (que no se ofendan algunos periodistas, ya se sabe que al generalizar se cometen errores). Estas personas, al redactar una noticia o información, pueden distorsionar la realidad para alcanzar unos objetivos (económicos, por ejemplo). Esta información manipulada, está ligada a la desinformación por el uso de datos falsos. 

Otro ejemplo, son los informativos. Mucho más sencillo de influir sobre el espectador, pues es éste quien se acerca al canal para informarse acerca de los el mundo que les rodea. También está la idea generalizada de pensar que todo el contenido que vierten estos medios es verdadero. Sin embargo, la construcción de una noticia falsa es relativamente fácil, produciéndose por censura, autocensura o manipulación. Recordad que los que redactan las noticias son periodistas, pues volvemos al punto primero. 

En términos generales, podemos encontrar la censura a través de varias acciones:

  • Juego del lenguaje: de forma fácil, se pueden utilizar palabras modificando su significado (por ejemplo guerra o autonomía, dependiendo del contexto, puede significar una cosa u otra). Esto se ve muy bien en la utilización de palabras de choque, aquellas que generan emociones en los espectadores: terrorismo, islamista...
  • Omisión de hechos: a veces se puede producir que se oculten datos de forma consciente. Esto se ve muy bien en los informativos. Dependiendo de su ideología política, van a centrarse más en lo bueno del partido político que representa esta ideología, que la del contrario. En años de crisis, los gobiernos usan este método para imponer trabas a la información.
  • Desinformación mediante la imagen: quizás esta sea la más extendida hoy en día con las RRSS. Se puede distorsionar la realidad con el enfoque, la perspectiva, usando programas como Photoshop para añadir o eliminar cosas... Hay miles de ejemplos, como aquella famosa foto de las pirámides de Egipto nevadas, que resultó ser una fotografía tomada de una maqueta; el ex presidente francés Sarkozy sin grasa abdominal; o la exageración del golpe que sufrió Rajoy en la pasada campaña electoral.


  • Desinformación mediante acciones: una técnica muy utilizada también por los informativos, donde se deja para primer término las declaraciones del personaje al que se quiere perjudicar y a continuación las de aquel otro al que se pretende apoyar. Está demostrado que nuestra mente retiene mejor el último mensaje que se transmite, por tanto, nos quedaremos con la opinión de la última persona en opinar. 

La manipulación no la podemos cambiar, pues siempre ha estado (y me temo que siempre estará). Pero si podemos combatirla. Nunca nos creamos una noticia de un solo canal. Te invito a que leas, te informes y reflexiones de las noticias desde diferentes puntos de vista. La realidad, o al menos lo más próximo, será la síntesis de ambas perspectivas. 

jueves, 21 de enero de 2016

FITUR 2016: CREANDO TURISMO


Hay dos eventos en Madrid que nunca me pierdo. Uno, por enero, es Fitur, la feria internacional de turismo, y otra es la feria del libro que se suele celebrar por mayo-junio. 

Como estamos en enero, ha tocado visitar FITUR, por cuarto año, desde que me adentré en el sector turístico, primero como estudiante y luego como demandante de empleo (sin suerte hasta ahora).

Bien, la verdad que siempre he preferido, ya que puedo, entrar como profesional, para ver la esencia de la feria (ya que cuando se abre al público es más teatro y exhibición) y ver realmente qué se cuece. Cada empresa turística, cada oficina de turismo y cada país, intentan sacar lo mejor para ofrecerte una experiencia única y agradable.

Cierto es que las grandes empresas, sobre todo hoteles o agencias, son más de mostrar que de hacer tratos con otras entidades. Por lo que prácticamente te vas a encontrar en sus stands ponencias, mientras que en empresas tipo PYME, un contacto más cara a cara con reuniones. Por una parte, lógico.

Mi gran queja el año pasado fue  ese reciclaje en contenido. Pues bien, este año, algunos países como Japón vuelven a mostrar un cerezo en flor que lo llevo viendo cada año. O USA con su famosa moto (país que por cierto, tiran mucho del "yo no necesito promocionar EE.UU, pues todo el mundo lo conoce).  Al igual que Marina D´Or con su cúpula de bombillas, más que vista. No todos han repetido estética, pero los cambios son tan pocos que pasan desapercibidos. 

En cuanto a nivel de información, me he parado en Madrid (que por cierto este año el stand es algo soso y sin gracia) y en Extremadura (que hay variación con años anteriores aunque pocas). Y... más de lo mismo. Las mismas guías, los mismos mapas, los mismos libros. Por repetir, hasta el mismo hombre pidiendo a la salida si sobran entradas. Vale que de un año para otro no se modifiquen las rutas ni los recursos, ¡pero que no ofrezcan material con fechas de hace un año! También es cierto, todo hay que decirlo, que siempre que puedo entro en oficinas de turismo y renuevo folletos para mi información personal, por lo que es normal hasta cierto punto no encontrar material nuevo,  pero que si no lo hacéis y habéis estado otros años, notaréis lo mismo que critico. Por otro lado, sorprendente que ciudades como Toledo, que son de las más importantes del centro de la Península Ibérica por su historia, apenas tengan folletos, más allá de un simple mapa. Tanto yo como otras personas que venían buscando información turística nos sorprendió a mal.

El año pasado, salí encantado sobre todo de la sección LGBT, más grande, más animada, con empresas famosas en el mundillo.... este año, no salgo tan contento. 
Stands muy pequeños, información (en el caso de Madrid que es donde me paré a mirar) escasa, sin apenas promoción de eventos o festivales LGBT, de nivel mundial como el Orgullo mundial que tendremos en 20017, falta de organismos como radios gays, menor presencia de medios como la famosa revista Shangay y su séquito de revistas (caminando por Chueca te encuentras más variedad de publicaciones), todo muy apagado... Y en casos te sientes cohibido a coger material, pues parece que tienes que hacer negocios con el personal para que te regalen una revista que ya de por sí es gratuita. 
Pero al menos, no todo es negativo este año, pues en esta edición, se tiene en cuenta el lado lésbico, pues parece que siempre están en segundo plano, y que cuando se habla de homosexualidad, solo se tiene en cuenta relaciones entre dos hombres. Falta pulir otros colectivos como el transexual, bisexual... 

Te gustará la feria si estás pensando viajar tanto dentro como fuera de España, pues te pueden asesorar e informar muy bien, al igual que si tienes una empresa y quieres expandirte en el sector. Si eres estudiante, puede que reúnas material para futuros trabajos.

No te interesará si buscas trabajo (no suelen aceptar CV), no estás muy puesto en el mundo turístico más allá de las típicas rutas turísticas o no vas a conocer nuevas zonas o buscas llevarte regalitos (bolsas, bolígrafos...) pues este año apenas hay de eso, al menos hoy que es cuando fuí. O ya tienes folletos de otros años.


lunes, 4 de enero de 2016

JUNGLA ANÓNIMA


  Quiero abrir este año (por cierto, ¡feliz año!), con una reflexión acerca del anonimato. Más concretamente, de lo incógnito que ofrece una gran ciudad al individuo. Ya sea Madrid, Barcelona, Sevilla... todas ellas tienen algo en común.

Quienes viven o han estado recientemente una temporada en un pueblo, podrán comprobar que todo el mundo se conoce con todos. Y si tiramos de árbol genealógico, seguro que tienen algún parentesco. Prima lejana, tío segundo... Se puede decir que es una gran familia. Un trato más cercano, más cálido que el de una gran ciudad. Donde hay paz y armonía. 

Madrid por ejemplo puede ser una ciudad con el aire contaminado, ruidosa, que nunca duerme, con aglomeraciones y verdaderos templos del consumismo (véase Primark de Gran Vía), pero que ofrece algo que un pueblo no puede dar. Individualismo y ser anónimos. Ya puedes ir en pijama y bata por la calle (nos vas a ser ni el primero ni el último), medio desnudo o con peinados extravagantes, que como mucho te mirarán más de dos veces al pasar, pero nadie te va a decir nada. Haz esto en una aldea, a ver qué sucede.   
Que claro que tiene su lado negativo: nadie si no es un conocido te va a dar los buenos días (sorprende lo educados que son en pueblos donde sin ser de allí al cruzarte con gente  que nunca has visto antes, te saluda), a veces te puedes sentir solo, eres una persona más entre los millones que habitan la urbe...

Pero la cuestión es, ¿actuamos de forma diferente en lugares donde nadie te conoce a entornos más familiares?  

Yo que soy una persona tímida, puedo hacer el "gamba" en la calle, puedo ir de la mano de esa persona especial o puedo cantar a pleno pulmón, que se va a quedar la acción ahí. Seguramente, ni en mi barrio, me vuelva a encontrar por la calle a esas personas que me miran por hacer el tonto, o se tapan los oídos por los berridos que pego. Como mucho seré una anécdota más de las que contarán a sus amigos ("el otro día iba pasando por aquí cuando un joven cantaba como si no hubiera mañana, y encima desafinando"). Si esto lo trasladamos a una pequeña localidad, al día siguiente todos sus habitantes sabrían de mi acción. Ríete tú del Sálvame. 


He llegado a conocer personas que se sienten libres en una urbe. Ya sea por su condición sexual, por su filosofía de vida o por mil elementos más, es llegar a la ciudad y ser una persona diferente a su lugar de origen. Según sus palabras "ser yo mismo". Si es bueno o malo lo que hacen, ya es otro tema.

Es cierto que las ciudades tienden a ser más tolerantes, modernas y avanzadas en pensamientos que los pueblos (aunque gracias a esto se mantienen tradiciones que más o menos nos pueden gustar) Pero el individuo se siente más libre para expresarse, o para vivir la vida sin presiones ni órdenes.  Es lo que se denomina, una persona más, un individuo anónimo en esta jungla de asfalto. 

Y tú, querid@ lect@r, ¿qué opinas sobre el anonimato de la ciudad?, ¿es bueno, malo...? o como en Internet, ¿es sólo un espejismo más?. Quiero saber tu opinión.


lunes, 16 de noviembre de 2015

HIPOCRESÍA


El pasado viernes, tuvo lugar uno de los peores atentados que Francia, y en concreto la ciudad de París, conoció. Más de 100 personas perdieron la vida y otro centenar sufrieron heridas varias, muchas de ella graves.
Personas, que se fueron de este mundo mientras disfrutaban de un concierto de rock. Mientras estaban disfrutando del tiempo de  ocio. 

Nadie tiene derecho a quitar la vida de otro individuo. NADIE. Lo acontecido es abominable. Monstruoso. No tiene nombre.

Es muy triste todo lo que ha sucedido el viernes pasado. Pero no lo único. Yo lo que quiero criticar y hacer pensar a través de esta entrada a todos los lectores, es la hipocresía con la que se ha tratado este tema. Ante todo, dejar claro que condeno el terrorismo, y que deseo de todo corazón que ese centenar de personas que fallecieron, encuentren la paz eterna, allá donde estén. 

Estos días las redes sociales han estado llenas de símbolos con los colores de la bandera francesa, o  de la ciudad. Este gesto, tan simple y que en principio es inocente, no lo es tanto. ¿Alguien ha pensado que con este sencillo gesto te estas posicionando ante lo que los medios de masas quieren que pensemos?. Seguramente no.

Dejando de lado la frialdad con que las personas suben fotos donde alimentan el ego, los medios de comunicación están jugando con nosotros. Más concretamente con nuestro sentido crítico.

Desde hace años, miles y miles de personas en Siria son asesinados por los mismos autores que en París. Asesinos que no distinguen entre hombres, mujeres o niños. Pensemos... ¿las televisiones occidentales hacen especiales cada vez que se producen estos atentados?, ¿o por el contrario y como mucho una noticia al terminar los telediarios, o una pobre noticia a pie de página de un periódico?. Y en las redes sociales... ¿hay alguien con la bandera de Siria?. La respuesta es no, no y no.

Puede ser que por distancias sintamos más cercano lo sucedido en París, ciudad que seguro muchos habéis visitado, no digo que no, pero no es un poco hipócrita y vacío de contenido el volcarse con un país y mirar hacia otro lado cuando se habla de aquel o aquellos países lejanos. Después de todo, nos están posicionando ante una inminente (y por desgracia) Tercera Guerra Mundial que cada vez está más cerca. Una vez más, querido lector, apelo a tu sentido común. No te quedes solo con la perspectiva que quieren que veas. Explora y descubre otras. Amplía tu visión crítica. Descubrirás que no todos los "buenos" son tan buenos y los "malos" tan malos.