Esa sensación de no ser uno mismo, de no coger las riendas de la vida. Ser una marioneta más cuyos hilos tiran de ellos las personas ajenas.
La rutina, la soledad, las obligaciones... son cuerdas que atan y aprietan, algunas hasta ahogar, otras hasta producir heridas que tardan en cicatrizar. Gente y más gente que se cruza en el camino, alguna que dejan huellas, otras que lo intentan, algunas que se quedan y comparten el camino, otras que se rinden y se retiran....
Situaciones lejanas, cuyo pasado es mejor que el presente. ¡Ay quién pudiera retroceder en el tiempo!. Ser ese niño inocente, sin preocupaciones, cuya vida se basaba en jugar, ver dibujos animados y dormir. Esa risa, esa mirada sin malicia, esa actitud despreocupada.
¿Y la soledad?, esa temible amiga solitaria que se pasea a sus anchas por el cuarto, mientras la mente intenta rechazarla, alejarla. Esa señora que siempre viene en el momento menos oportuno, que se queda a tu lado y no deja sitio a la felicidad. Fácil reconocerla por esa sensación de vacío....
martes, 15 de abril de 2014
martes, 8 de abril de 2014
DO YOU SPEAK ENGLISH?
Seguramente llevas estudiando inglés desde la primaria. Seguramente has sacado buenas notas siempre y has creído que sabes hablar inglés y mantener una conversación más o menos decente. Hablo de inglés o de cualquier otro idioma.
Pasa el tiempo, terminas los estudios y en el mundo laboral necesitas el idioma. Pero te das cuenta del problema. No sabes. Entiendes poco a la otra persona o directamente te suena a chino. Te preguntas si has estado estudiando inglés o te han timado.
Yo que por mi trabajo oigo todos los días inglés con acento ruso, francés, americano, inglés... me doy cuenta de esto. Años y años invertidos en estudiar el o los idiomas, dinero y más dinero gastado en academias o curso on line. Y el resultado es, no se hablar inglés. Y cuando mantengo una conversación, me falta vocabulario, que por más que intento estudiar, siempre termino olvidando.
Esto hace que me replantee si el sistema educativo es el adecuado a la hora de aprender idiomas. Y la respuesta es NO. No porque nos enseñan sólo gramática, cuando se deja de lado el coloquial, que al fin y al cabo es el que se utiliza. No porque se empeñan en hacernos ver los idiomas como algo pesado, algo obligado, que vamos aprobando como mejor podemos y no nos incentivan a seguir aprendiendo. No porque el método utilizado es anticuado y desmotivador (el típico de hacer ejercicios y corregir. Y así día tras día).
Además mi generación es de la del cambio, los conejitos de indias con tantas leyes educativas, siendo cada vez peores. Las personas mayores que yo, apenas saben inglés, francés o el idioma que sea. La mía, más o menos lo "chapurrean" y las generaciones venideras saben inglés con bastante nivel (doy fe de que mis primos con 10 años son capaces de traducir canciones de Britney Spears o de todas estas divas).
Y... ¿ahora qué?. Yo siempre he dicho que un idioma se aprende hablándolo, no encerrado en una habitación callados lo que dure la hora. Y la mejor forma es visitando países o lugares que se hablen inglés. Allí no te queda más remedio que aprender y hablar las 24 horas del día. Ahora bien, el dinero que se necesite para el viaje y alojamiento, es ya otro cuento.
sábado, 5 de abril de 2014
LA VIDA PASAR
Esta vez voy a ser breve. Breve pero conciso. Llevo un tiempo sin actualizar el blog, aunque nunca deje de lado mi afición que es escribir.
Quizás nunca te has llegado a preguntar o te has dado cuenta el rumbo que está tomando tu vida. Yo lo he hecho bastante últimamente. Será por los cambios tan bruscos que he vivido en estos últimos meses. He llegado a pasar de estar saturado de tanto estudiar, a estar aburrido en casa sin nada que hacer durante un mes, a de repente, adaptarme a nuevos horarios, compañeros y forma de vida por las prácticas.
Me siento afortunado por tener todo lo que tengo, de eso no hay duda, sin embargo hay algo de lo que carezco. Algo que los amigos y gente que me rodea no me puede dar.
No se cómo explicarlo pero siempre me pasa cuando me paro unos minutos a reflexionar. Empiezan como simples pensamientos y termina con una especie de nudo en el pecho y un estado de melancolía. Y aunque se intenta subir de ánimos, siempre vuelve a mi esta sensación. Más tarde o más temprano. Quien sepa de lo que hablo por experimentar lo mismo, sabrá de lo que hablo...
sábado, 8 de marzo de 2014
EL PLACER DE LA LECTURA
Hoy quiero hablaros de uno de los grandes (y olvidados) placeres de la vida: la lectura. No hay nada como leer un buen libro, que te haga meterte de lleno en la trama, que seas un espectador directo de lo que sucede, que sea capaz de no poder dejar de leer, que quieras saber más y más y que cuando te des cuenta ya estés en la página final.
En mi opinión, es una verdadera pena que la gente (sobre todo la joven) reconozcan sin ningún pudor que en su vida no ha leído ningún libro, o menos de diez. O la gente que solo dice leer los libros que están de moda o son best-seller. ¿No sabes que un best-seller no es garantía de que el libro sea bueno? Tú mismo puedes escribir un libro, pagar a la editorial para que te pongan la pegatina, te pongan en portada que va por la 10º edición y haber vendido tres ejemplares.
Pero lo más gracioso son las escusas que dan:
- Son caros los libros: sí, estoy de acuerdo contigo, pero tienes bibliotecas, amigos que te los dejen... incluso webs para descargarlos (si nos ponemos ilegales)
- No tengo tiempo: ¿has probado a leer mientras vas camino del trabajo o clase?, si tienes tiempo para jugar con tu smartphone, también para leer. Es preferible leer dos páginas a no hacerlo
- Me aburre: empieza por libros amenos y sencillos. Es preferible que tenga dibujos o la letra grande con tal de leer. Y si aún así no te engancha, deja el libro y empieza otro.
- No los encuentro que me gusten: ¡anda que no hay temáticas!
- Es una pérdida de tiempo: como ver tu serie favorita o estar conectado a la red todo el santo día.
- No es social: club de lectores, encuentro entre fans de sagas... no hay nada mejor como que amigos estáis leyendo el mismo libro y comentarlo.
- Pesan mucho: tienes ebook, móviles, tabletas...
Y como esto, mucho más. No tienes escusas. Si no lees es porque no quieres.
domingo, 16 de febrero de 2014
SOBRE EL CARÁCTER Y LA FORMA DE SER DE LAS PERSONAS
Que las personas cambiamos con el paso del tiempo es un hecho. No somos (hablando de lo físico y psicológico) ni nos comportamos como cuando éramos más jóvenes, o cuando estábamos en la mal llamada "edad del pavo".
Aunque cada persona es un mundo y yo no reacciono ante un estímulo exterior como lo puedas hacer tú, el entorno es un elemento clave.
Como entorno me refiero a los diferentes elementos que se encuentran en el exterior y nos afectan más o menos a nuestro carácter.
Ante esto, podemos diferenciar dos tipos de entorno: el próximo y el lejano.
- El próximo serán la relación con la familia, amigos, conocidos, compañeros de clase o de trabajo...
- Por el contrario, el lejano serán todos aquellos elementos en los que nosotros no podemos intervenir para corregirlo como por ejemplo la situación económica de la región o país donde residamos.
Lógicamente no somos de la misma manera con los amigos, la pareja o la familia que con nuestro jefe, compañeros o desconocidos.
Nuestro carácter y forma de ser se va formando a la par que con la vida. Si tengo una situación estable en la familia, tengo trabajo e ingresos que me permitan emanciparme, y mi pareja y yo somos estables, voy a mostrar lo mejor de mí. Irradiaré alegría, felicidad y júbilo. Seré una persona agradable. Una persona que de lo mejor de mí.
Por el contrario, si estoy en el paro, no encuentro trabajo, tengo facturas que pagar, lo has dejado con el /la novio/a... serás una persona completamente diferente al del punto anterior. Estarás decaído, triste, depresivo, darás pena...
A lo que quiero llegar con todo esto es que nosotros contagiamos. Sí, queda algo brusco y feo pero es la verdad. Nuestras alegrías y tristezas serán las de los demás. Y viceversa.
Si no me crees, ponte al lado de una persona triste y preocupada, a ver cuánto tardas en compartir las penas. O en una persona tímida cuando eres todo lo contrario, la timidez ganará a la persona extravertida.
Este resultado se complementaría con la entrada anterior que tantas alegrías me ha dado (ha sido la más leída del blog). Es duro poner buena cara y sonreír cuando estamos "jodidos". Pero, como casi siempre en esta vida, tenemos que ser buenos actores y dejar las penas en la puerta. Mostrar siempre una sonrisa a los demás. Dar la mejor parte de uno mismo.
De esta forma no te prometo que tus penas se vayan a solucionar, pero sí que lo vas a poder afrentar de mejor forma y con otros ojos.
domingo, 26 de enero de 2014
EL TIEMPO DE NUESTRAS VIDAS
Estoy seguro que si te preguntan qué es el tiempo para ti, responderás que es un periodo de segundos, minutos y horas, que dan lugar a los días, meses y años.
Y llevas razón, técnicamente ése es el tiempo. Pero no solo eso. El tiempo es mucho más.
Alejándome de relojes, cronómetros y demás aparatos creados por el hombre y que nos controlan día a día, a veces para bien y otras para mal, diré que el tiempo, el de nuestras vidas no es ese. La vida no es tan vacía. Ni rutinaria. Ni tan monótona.
Para mí, el tiempo de nuestras vidas se miden por los momentos que nos suceden y que marcan de una forma u otra lo que somos. Porque todo lo que nos ocurre nos marca, aunque no seamos conscientes de ello.
Personas que entran a formar parte de nuestra vida, acontecimientos tan importantes como graduaciones, primer empleo, primer amor, emancipación....
La vida no es ni larga ni corta. No tenemos nada para comparar y afirmar (o negar) este dicho. La vida es como es. Sabemos el día en que venimos a este mundo, pero no cuándo se pondrá fin. Por eso, es importante no dejar que pequeñas disputas, personas, situaciones o enfermedades nos quite el derecho a ser felices.
Felicidad plena. Sin estar ligada a nada material. La "felicidad" que nos da ciertos aparatos electrónicos, el dinero o tener el mejor coche del mercado, no deja de ser material. Eso no es ser feliz, es ser consumistas.
Seguro que la vida no se creó para ser eterna. ¡Qué aburrimiento! Sigue la máxima de "el tiempo es oro". No te arrepientas ni pidas perdón por lo que eres o lo que haces (siempre y cuando no dañes la libertad del prójimo).
Yo quiero que el día de mañana, cuando ya no esté en este mundo (que sea dentro de mucho, mucho tiempo), me recuerden como alguien que buscó su propia felicidad. Que supo aprovechar cada momento de su vida. Que hizo lo que tenía que hacer en cada momento. Sin remordimientos.
Y tú, ¿cómo quieres que te recuerden?
Hay un cuento que me gustaría presentaros y que refleja muy bien lo que os vengo a comentar. Seguro que muchos de vosotros lo conoce:
Esta es la historia de un hombre al que yo definiría como buscador
Un buscador es alguien que busca. No necesariamente es alguien que
encuentra. Tampoco esa alguien que sabe lo que está buscando. Es
simplemente para quien su vida es una búsqueda.
Un día un buscador sintió que debía ir hacia la ciudad de Kammir. Él había
aprendido a hacer caso riguroso a esas sensaciones que venían de un lugar
desconocido de sí mismo, así que dejó todo y partió. Después de dos días de
marcha por los polvorientos caminos divisó Kammir, a lo lejos. Un poco antes
de llegar al pueblo, una colina a la derecha del sendero le llamó la atención.
Estaba tapizada de un verde maravilloso y había un montón de árboles,
pájaros y flores encantadoras. La rodeaba por completo una especie de valla
pequeña de madera lustrada… Una portezuela de bronce lo invitaba a entrar.
De pronto sintió que olvidaba el pueblo y sucumbió ante la tentación de
descansar por un momento en ese lugar. El buscador traspaso el portal y
empezó a caminar lentamente entre las piedras blancas que estaban
distribuidas como al azar, entre los árboles. Dejó que sus ojos eran los de un
buscador, quizá por eso descubrió, sobre una de las piedras, aquella
inscripción … “Abedul Tare, vivió 8 años, 6 meses, 2 semanas y 3 días”. Se
sobrecogió un poco al darse cuenta de que esa piedra no era simplemente una
piedra. Era una lápida, sintió pena al pensar que un niño de tan corta edad
estaba enterrado en ese lugar… Mirando a su alrededor, el hombre se dio
cuenta de que la piedra de al lado, también tenía una inscripción, se acercó a
leerla decía “Llamar Kalib, vivió 5 años, 8 meses y 3 semanas”. El buscador
se sintió terrible mente conmocionado. Este hermoso lugar, era un cementerio
y cada piedra una lápida. Todas tenían inscripciones similares: un nombre y el
tiempo de vida exacto del muerto, pero lo que lo contactó con el espanto, fue
comprobar que, el que más tiempo había vivido, apenas sobrepasaba 11 años.
Embargado por un dolor terrible, se sentó y se puso a llorar. El cuidador del
cementerio pasaba por ahí y se acercó, lo miró llorar por un rato en silencio y
luego le preguntó si lloraba por algún familiar.
- No ningún familiar – dijo el buscador - ¿Qué pasa con este pueblo?, ¿Qué
cosa tan terrible hay en esta ciudad? ¿Por qué tantos niños muertos enterrados
en este lugar? ¿Cuál es la horrible maldición que pesa sobre esta gente, que lo
ha obligado a construir un cementerio de chicos?.
El anciano sonrió y dijo: -Puede usted serenarse, no hay tal maldición, lo que
pasa es que aquí tenemos una vieja costumbre. Le contaré: cuando un joven
cumple 15 años, sus padres le regalan una libreta, como esta que tengo aquí,
colgando del cuello, y es tradición entre nosotros que, a partir de allí, cada vez
que uno disfruta intensamente de algo, abre la libreta y anota en ella: a la
izquierda que fu lo disfrutado…, a la derecha, cuanto tiempo duró ese gozo. ¿
Conoció a su novia y se enamoró de ella? ¿Cuánto tiempo duró esa pasión
enorme y el placer de conocerla?…¿Una semana?, dos?, ¿tres semanas y media?… Y después… la emoción del primer beso, ¿cuánto duró?, ¿El minuto y
medio del beso?, ¿Dos días?, ¿Una semana? … ¿y el embarazo o el nacimiento
del primer hijo? …, ¿y el casamiento de los amigos…?, ¿y el viaje más
deseado…?, ¿y el encuentro con el hermano que vuelve de un país
lejano…?¿Cuánto duró el disfrutar de estas situaciones?… ¿horas?, ¿días?… Así
vamos anotando en la libreta cada momento, cuando alguien se muere, es
nuestra costumbre abrir su libreta y sumar el tiempo de lo disfrutado, para
escribirlo sobre su tumba. Porque ese es, para nosotros, el único y verdadero
tiempo vivido.
"El tiempo rescata lejanas esencias, ilumina oscuros rincones del pasado y enciende el relámpago de la memoria"
lunes, 6 de enero de 2014
¿DÓNDE BUSCAR EL AMOR? (O CÓMO CONOCER A GENTE)
Ya lo preguntaban artistas como los BEP, Jennifer Lopez, Mariah Carey o Pablo Alborán. ¿Dónde está el amor?, ese del que tanto hablan.
No hablo de ese que nos ha inculcado el a veces tan odioso Disney. Tampoco hablo de un amor de cine o novela. Ese que nos hace hasta llorar. Hablo del amor real. El amor al que siguiendo la física, todos tenemos detrás de la esquina.
Con la llegada de aplicaciones web o móvil tipo Bender, Brenda, Grindr y sus simultáneos, esto se ha vuelto difícil, si no imposible. Abres un perfil, ves a los usuarios más cercanos al lugar en el que te encuentres, eliges al que te parece más mono o mona (como si de un mercado se tratara) y comienzas a hablar.
Si tienes suerte te responderá. Si tienes más suerte seguiréis hablando, os pasaréis Whatsapp, y quedaréis. Os tomaréis algo, hablaréis de lo divino y de lo humano y después llegará la hora de la despedida (seamos decentes y no pensemos que habrá sexo en la primera cita ;) ). ¿Seguiréis hablando?, ¿Quedaréis de nuevo?, ¿Sólo seréis amigos o algo más?.
Posiblemente, si nos ponemos en el lado bueno, hablaréis de nuevo y os veréis más y luego el destino dirá; en el lado negativo, no vuelvas a saber nada de él/ella.
Y vuelta a comenzar.
Al principio puede ser que lo encontremos entretenido, que conozcamos a mucha gente, que ampliemos nuestro grupo de amigos, pero llega un momento en el que notas que te falta algo. Que estas harto de siempre la misma historia, la misma gente, el mismo final. De conocer nombres y más nombres que se quedan guardados en la agenda del móvil y que terminan por no decirte más. Ves que quieres algo más serio que un simple polvo con desconocidos y no lo encuentras. Y así un día y otro.
Das otro paso y decides buscar en sitios como discotecas, pub, bares... Sí, pasas un rato agradable escuchando música de artistas que adoras, tomas unas copas que siempre viene bien en el cuerpo, y lo que es más importante, conoces a gente.
Te acercas o se acercan, entablas conversación pero primer chasco. La otra persona está borracha y/o drogada. No sabe lo que hace, ni lo que dice. Y probablemente quiera que seas el rollo de la noche. Y tu que eres decente y no buscas eso, te retiras del campo de juego.
Todo esto te hace pensar ¿cómo hago para conocer a gente?, ¿dónde está el amor o la media naranja de la que tanto hablan?. Te das cuenta que desde que el sexo es fácil de conseguir y que está prácticamente en todas partes, el amor es más difiícil de encontrar.
La gente dice que el amor no se busca, que aparece cuando menos te lo esperas. ¿Será verdad?.
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