jueves, 17 de julio de 2014

I LOVE 90´S (I)


Toca sacar la vena melancólica y repasar algunas de las series, tanto de dibujos animados como de personas reales, que seguramente (si eres de los finales de los 80 y primeros de los 90) recordarás con cierto cariño. Es imposible abarcar todas y hablar extensamente de cada una, por lo que he elegido las que me vienen a la memoria. Seguramente se me queden en el tintero algunas que seguramente hable en otra segunda parte.

Antes de nada me gustaría comentar que haciendo esta entrada, me he dado cuenta de varias cosas. Espero que tu también:
  • Daría lo que fuera por volver a ser ese chiquillo inocente cuya única preocupación era ir a clase, ver la televisión, jugar, comer y dormir. Nada de problemas.
  • Aunque ahora mismo hay muchos adelantos en todos los campos, la vida antes era más sencilla.
  • Ya no hay dibujos ni series infantiles como las de antes. Ahora se basan en violencia, trazados feos y sin sentido y que no transmiten nada.

Y tras esta pequeña reflexión, paso a hablar de las series que marcaron mi infancia.

  1. La pajarería de Transilvania.
Esta es sin duda una de mis series de animación favorita. Me acuerdo que se emitían en la 2 en aquel programa llamado TPCH Club (que más adelante hablo de él) sobre las 14 de la tarde, cuando regresabas del cole y estabas comiendo. 
La serie estaba ambientada en Transilvania y narraba las aventuras de un científico loco que tenía una pajarería en un castillo. La gracia de esta serie es que todos los habitantes de esta localidad eran monstruos. Por suerte, se pueden ver capítulos enteros en Youtube.

2.  Detective Bogey

A lo mejor esta serie es desconocida para vosotros. En ella podíamos ver las hazañas de un detective gusano y sus amigos (también insectos) que trataban de luchar contra los malos, ya que Bogey era detective. Cada capítulo duraba aproximadamente 20 minutos pero tenía algo que te gustaba y te hacía reír. Gracias a Tres Media, ahora puedes ver la serie completa y a calidad de imagen. Muy recomendada.


3.  Esquimales en el Caribe

Esta serie, completamente española,  no es que fuera la mejor de todas, pues los guiones eran algo malos y a veces la trama algo absurda pero cuando éramos pequeños eso es lo que menos nos importaba. La serie, que sólo llegó a dos temporadas, contaba la vida de una familia esquimal que por accidente, su iglú terminó en las costas de un pueblo llamado Chachapapa. Una pena que por internet no haya algún capítulo entero. 

4.  Cosas de casa

Una comedia americana que junto a otras como El príncipe de Bel Air, fueron bastante famosas allá por los 80-90. Elegí esta porque me gusta más que la citada anteriormente. ¿Quién no se ha reído con las meteduras de pata de Urkel? Sin duda este personaje fue el que hizo que esta serie llegara a tener hasta 10 temporadas. Gracias a la magia de Internet, puedes ver todas las temporadas completas.

5.  Los Rugrats



Serie que seguramente hasta los más jóvenes habrán visto. Estos bebés tuvieron  varias películas debido a la gran acogida por parte del público. Llegaron a ser la opción principal de las grandes cadenas de televisión en su franja infantil

6.  Willy Fog

Mención de honor a esta adaptación  animada del libro "La vuelta al mundo en 80 días". Seguramente muchos de vosotros la habéis visto en algún momento.  Sin duda esta serie ha sido mítica junto con Heidi y Marco.

7.  Los Fruittis

Y doy paso ahora a la serie más original de nuestra niñez. Serie donde las frutas hablan y son amigas de una niña. No he llegado a ver la serie entera pero cuando veo algún capítulo, me transporta a la infancia.


8.  TPH Club / Ciberclub

Estos como tal no fueron una serie, si no unos programas infantiles que a modo de historietas iban contando unas aventuras que vivían los personajes. Reconozco que mandé una carta a TPH y que aún la tengo guardada. 
Arriba Ciber Club, el equivalente a TPH pero que sol se emitió en Telemadrid


9.  Punky Brewster


Otra gran serie que hizo las delicias de los más peques (y no tanto). Una pena que apenas haya rastro en Internet y no podamos ver más que el intro. Se hizo también una versión en dibujos animados. A modo de curiosidad, la protagonista principal terminó siendo actriz porno. 


Y así podría estar hasta aburrir, porque series, programas y espacios que hoy en día se echan de menos, habían. No como la televisión de ahora que busca tener audiencia antes de programas de calidad.Que está tan carente de ideas que siempre emiten programas repetidos hasta cansar.









miércoles, 2 de julio de 2014

ORGULLOSO DEL ORGULLO


Quizás trate un tema delicado. O quizás no, pero quiero y necesito dar mi opinión, y por lo que veo la de cada vez muchos más. Antes de nada, advertir que lo dicho abajo no tiene la intención de criticar o desprestigiar a nada ni a nadie. Es simplemente una opinión, de la que puedes estar en mayor o menor medida de acuerdo. Lo hago desde el respeto.

Estos días en Madrid se van a celebrar unas fiestas que para algunos son reivindicativas y para otros (la gran mayoría) unas fiestas más. Un macro botellón por el centro de Madrid. Como cualquier otra verbenas de las que se celebran en verano. Que por algo España es el país fiestero por excelencia. 

Antes de nada decir que yo soy el primero que defiendo a capa y espada la causa LGTBI. Que, aunque no participo activamente con ningún organismo, les apoyo en su labor y lucha. Que parece mentira que en pleno siglo XXI en la mayoría de países del mundo, que dos personas del mismo sexo se quieran esté penado por la ley y castigado con la muerte. Eso es una aberración que se debe eliminar, al igual que la pobreza y otras muchas injusticias.

Pero cada vez me siento menos identificado con el Orgullo de mi ciudad., que a pesar de todo, parece ser que es la mejor a nivel mundial. Habría que revisarlo. Y es que poco a poco se ha convertido en un circo. Un mero espectáculo. Y no me meto con nadie ni nada en particular (no te sientas ofendid@). Para nada, desde mi punto de vista, es una reivindicación. Voy por partes:

  • Desde un primer momento, organización. En todo. Hasta ayer, no era seguro la programación. Y hoy no se si lo será del todo. Que si cambian escenarios, y de emplazamientos, que si hay o no música en la Plaza de Chueca, que si ceden a las cada vez más zancadillas por parte del Ayuntamiento, que si las actuaciones musicales son en la gran mayoría de menos calidad que otros años, dejando a las grandes "divas" en actos de pago (con costes no del todo equilibrados entre calidad/precio), que si en menos de 24 horas apenas hay montado nada... Esto hace que en general, los actos dejen mucho que desear, porque quién mal empieza, mal acaba. Y espero equivocarme.

  • Otro tema es la imagen que se intenta dar. Me parece muy bien que el objetivo final sea la de normalizar la homosexualidad. Que sea aceptada de una vez por la sociedad y que "maricón" o "bollera" dejen de ser insultos. También que las personas se sientan libres y cómodas por unos días y no se preocupen por el qué dirán  ¿Pero se consigue?. Solo hay que ver la televisión estos días (y da igual el canal que sea) para aparecer prototipos y más prototipos. Y eso hace mucho daño a los que no están puestos en el tema. Se creen que todos nos ponemos tacones y nos gusta ir divinas de la muerte con nuestras pelucas y maquillaje. 

  • Sigo con el tema de limpieza. Que vale que ya de por si Madrid está cada vez más sucio, gracias, entre otras cosas a los recortes en limpieza y que la gente cada vez es más cerda. Pero pasad cuando se terminen las fiestas por el barrio, ya veréis que estampa tendréis. Botellas, vasos, manchas de alcohol, olores a orín por todos lados, vómitos,  flyers tirados, decoración en el suelo,  papeleras a rebosar.... y eso no se quita de un día para otro. Y ya aprovecho para unirlo a las próximas fiestas (La Paloma, San Cayetano... ). Que el resultado es el mismo. 
  • El ruido. Yo tengo la desgracia de vivir cerca del lugar donde se montan cada verano las fiestas en mi barrio y se lo que es de primera mano. Que a todos nos gusta divertirnos y pasarlo bien, si, pero que no respetamos el descanso de los vecinos. Nadie se preocupa por la gente que vive allí que tiene que madrugar para trabajar, intentan dormir y no pueden por el ruido de la calle. O que estén enfermos y lo último que quieren es ruido. O que haga calor y no puedan abrir las ventanas por el mismo motivo.  Con esto no digo que esté de acuerdo con las normas que ha puesto el Ayuntamiento sobre los decibelios, pero sería bueno que los escenarios, terrazas y demás se pusieran en lugares que no son  zonas residenciales (Cibeles, Azca, Colón...) ya que al ser zona de empresas, no molestan tanto. Y dejar Chueca y otras zonas para actividades más tranquilas como exposiciones, representaciones culturales.... Total ya no son fiestas sólo de Chueca con esto de escenarios hasta la Plaza de España o la Plaza de la Luna.
  • Por último, el tema de la manifestación. Creo que es lo más importante de estos días, pero que no se llega a hacer del todo bien. Claro que hay que protestar y llamar la atención por todo lo que se está reivindicando. Sobre todo que de una vez, se tenga los mismos derechos civiles y judiciales, que aunque se están dando pasos importantes, hay mucho camino por andar. Creo que no se toma del todo serio y los lemas dejan de tener tanto sentido cuando se ve desfilar a hombres y mujeres medio desnudos, autobuses con personas que parecen sacadas de una película pornográfica, etc. Dejando de lado la protesta, ya que al fin y al cabo es más publicidad de las discotecas de la zona.

Espero que no te hayas ofendido, de ser así pido disculpas. Como he dicho en varias ocasiones, es mi punto de vista y mi forma de pensar. Estoy abierto a leer otras opiniones. No tiene otro propósito. Sol hacer reflexionar si realmente las cosas se están haciendo bien. Si las primeras personas allá por los ochenta se sentirían orgullosas por el movimiento que ha surgido, o se llevarían las manos a la cabeza ante tales actos.
Aún así, me gusta pasear de vez en cuando por Chueca, ya que no deja de tener su encanto como típico barrio madrileño. 


jueves, 5 de junio de 2014

PUERTAS

La vida es un continuo abrir y cerrar de puertas. Algunas abiertas sin necesidad de esfuerzo, otras cuestan más ya que se traban y no permiten el paso fácilmente y otras, las más costosas, aquellas que están cerradas con llave.

 ¿Y quién tiene la llave de todas y cada una de las puertas? Nosotros. Con nuestras acciones del día a día, con nuestra conducta, con nuestro todo. Nosotros tenemos el poder de decidir qué puerta abrir, y después el atreverse a pasar o no. Tenemos el poder de cerrar aquellas puertas que por motivos diferentes no nos agradan. Su camino está lleno de piedras, malas hierbas, plantas con espinas... en definitiva, tenemos la llave maestra que abre y cierra a nuestro gusto.

Pero no siempre las reglas del juego permiten manejarlas a nuestro antojo. A veces, una vez tomada la decisión, una vez hecha la acción de abrir de par en par la puerta y de atravesarla, solo queda seguir el camino. No se permite la vuelta atrás. O como seguramente has oído, "a lo hecho, pecho".

No temas, el rectificar es de sabios, y el juego, es decir la vida, te dará la oportunidad de volver sobre tus pasos. De poder empezar desde cero. De poder olvidar todo. Pero cuidado, que como en todo juego, las comodidades son escasas. 

sábado, 24 de mayo de 2014

SENSACIONES

Una vez más me siento ante la pantalla del ordenador intentando ordenar sentimientos. Sentimientos desordenados que pasan a gran velocidad por mi mente y hacen que me sienta de una forma u otra.

Veo pasar ante mi que el tiempo no corre, vuela. Pasan los días, semanas y meses y me encuentro en el mismo punto de partida. 
Veo como la gente llega a tu vida, pasa y desaparece. Sin dejar rastro. Veo como soy sustituidos por otros. Veo como acaba la historia, historia en la que me creía el protagonista...

Sólo pido que se acabe, que no se repita siempre la misma historia. ¿Es mucho pedir?

miércoles, 7 de mayo de 2014

SOBRE PIEZAS Y PUZZLES


Quizás sea esta la entrada más personal y que mejor me define en estos momentos. O quizás no, y vengan algunas más en los próximos días, que todo puede suceder.

Algo de lo que me siento orgulloso de mi forma de ser es mi gran capacidad para analizar las cosas. Meditarlas y a partir de ahí, tomar decisiones, algunas veces más acertadas, otras no tanto.

Con el tiempo, he llegado a asumir, de forma metafórica, que soy una pieza de puzzle que no encaja con el resto del tablero. Soy aquella que se pierde del grupo y no logra encajar en ningún otro. 

Pertenezco a un colectivo, grupo formado por un número de personas que comparten características similares, que ya de por sí tiene bastantes prejuicios, tópicos (algunos infundados, muy reales y otros no tanto) y elementos por los que hay que seguir luchando para demostrar todo lo contrario.

¿Y cuáles son estos tópicos que hacen que no me sienta partícipe de este puzzle que se llama mundo gay? 

Hablo de promiscuidad, esa que nos cargan a la espalda, por el simplemente ser como soy. El sexo se ha convertido en un producto más que se ha implantado en esta sociedad consumista. Hemos llegado a un punto en el que el sexo se encuentra en todas partes. Lugares que ni te lo imaginas. Y yo que soy de la antigua escuela, y pienso que si no hay sentimientos de por medio, no llena. Es como beber agua con el vaso vacío.

Hablo de tópicos. Tales como que nos gusta una determinada forma de vestir, que consumimos marcas, tenemos alto nivel adquisitivo, somo buenos decoradores de interiores, sabemos de moda, consumimos determinada música... Hasta aquí bien pero qué pasa si no usas marcas, no sigues modas pasajeras y absurdas, si no tienes trabajo por tanto no tienes alto nivel adquisitivo?

Hablo también de esa moda de consumir drogas, alcohol hasta caer muerto en el suelo, drogas... o de salir todos y cada uno de los días libres que tienes. Está bien salir, despejarse, hacer cosas diferentes de lo que hacemos en el día a día. Pero el problema viene cuando no sigues esa forma de vida al pie de la letra. No encajas en este puzzle.

Y así se puede enumerar más y más cosas. Seguramente algunos os sintáis identificado conmigo. Otros no. Para los que sí, os daré el consejo de que os sentáis orgullosos de ser como sois. Que nunca cambiéis y que un día, quizás, encuentres en el camino otra ficha desencajada.